
Las expectativas de un acuerdo cercano entre EEUU e Irán, impulsadas inicialmente por el presidente Donald Trump, se desvanecieron el fin de semana tras revelarse nuevas exigencias por parte de Washington. Este estancamiento diplomático coincide con una escalada en la región: Israel intensifica su ofensiva en Líbano y el ejército norteamericano sumó su tercera ola de ataques "defensivos" en el sur del territorio persa en poco más de siete días.










