Llamado

Opinion 04 de septiembre
Se inició en esta capital uno de los juicios que más expectativa ha despertado en todo el país. Tiene como principal acusado a un ex juez federal, señalado como cabeza de una asociación ilícita que integran letrados y ex empleados judiciales.
reynoso juicio

En la instrucción se identificaron no menos de trece causas en las que el magistrado habría beneficiado a narcos a cambio de retornos pecuniarios. Otro dato relevantes es que fueron citados 164 testigos, algunos de los cuales declararán a través de videoconferencias ya que se encuentran radicados en el exterior.

Raúl Reynoso llevaba más de diez años a cargo de uno de los juzgados más dinámicos por su ubicación geográfica: el área más caliente del narcotráfico. El propio juez se declaraba un todoterreno, porque atendía un importante volumen de causas vinculadas a todos los ilícitos federales que se cometieran en el área, sean civiles como penales.  En su mandato manejó unos 30.000 expedientes, tuvo hasta 300 detenidos en un día y acopió en sus dependencias más de 24.000 kilos de drogas, todo ello con escasa ayuda nacional.

El punto más alto de exposición lo tuvo en octubre de 2015, cuando casi un centenar de empresarios abandonaron por unas horas su preocupación por la economía y, en especial, por la herencia que iba a dejar el kircherismo, para enfrascarse en el flagelo del narcotráfico. Convocaron a quien, por entonces, se consideraba como el ícono de la lucha contra el tráfico de drogas, quien los conmovió no sólo con la descripción de su titánica tarea sino con las precisiones sobre la expansión del delito. Días después era denunciado por un abogado norteño por haber impuesto en su juzgado  un tarifario para otorgar libertades y excarcelaciones a personas vinculadas con el narcotráfico y para establecer, a cambio de dinero, la libre frontera para empresas vinculadas con el contrabando. No fue la primera denuncia pero sí la que prosperó en el ámbito judicial. Tenía precedentes que el ex juez adjudicaba al crimen organizado. 

El ex juez y el resto de los acusados llegan confiados en la justicia que ellos mismos habrían mancillado. Por lo que se escuchó hasta aquí apuestan a que no se podrá probar lo denunciado y de allí los primeros movimientos dirigidos a atacar la instrucción.

Por su naturaleza y envergadura, el juicio iniciado hoy debiera ser un llamado de atención a la sociedad sobre la gravedad del problema que el narcotráfico representa para la provincia y el país. Sus tentáculos no encuentran obstáculos y penetran en todos los grupos sociales, instituciones y organismos que podrían ser insospechados.

 En especial, debe advertirse que el último reducto ya está siendo horadado: la familia.

Salta, 04 de septiembre de 2017

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