Gestión

Opinion 03 de agosto
Dos situaciones de fuerte impacto social deben resolverse en los próximos días, en la principal ciudad de la Provincia. Uno de ellos es la erradicación del uso de animales para tiro de vehículos en todo el ejido municipal de la Capital.
saenzhoy

El otro es la estado del vertedero San Javier, una cuestión compleja que tiene varias aristas que se están abordando. Son problemáticas perfectamente normadas. Sin embargo, su incumplimiento pleno ha llevado a que se susciten dificultades crecientes.

El propio intendente Gustavo Sáenz ha ratificado que mañana es la fecha tope para la erradicación  de vehículos de tracción a sangre, propósito expuesto  instituido hace casi siete años atrás, por Ordenanza 14.070, que preveía una ejecución progresiva de un programa que debía concluir en un año. Quizás la falta de recursos o, especialmente, de convicción sobre la razonabilidad de la decisión demoró su aplicación.

Por ello es que el propósito del actual gobierno municipal, que incluye medidas que superan las contempladas por la norma para dar mayor contención al sector de los carreros, aparece como intempestivo por el plazo a punto de vencer.  Sin embargo, hay una larga historia durante la que la desidia dejó hacer.

En tanto, el Concejo Deliberante mandó nuevamente a comisión un Proyecto de Ordenanza aceptando la donación de un predio que se destinará a ampliar la superficie del depósito final de la basura. Fue realizada por una empresa, luego de agotada la vida útil del suelo. El jefe comunal sugirió la donación y luego la aceptó destacando el  gran gesto de compromiso social empresario.

En el Concejo no hubo puja por la aceptación o el rechazo. Se consideraron dos razones de peso: el pasivo ambiental del predio, que fuera proveedor de insumos para la industria cerámica y por su cercanía a asentamientos poblacionales ya consolidados. Precisamente, vecinos de la zona sur concurrieron a la sesión para exponer sus reparos. Los propios sectores aliados observaron la inconveniencia de aceptar la donación si el destino es el vertedero y si no se establece específicamente quien afrontará la remediación del pasivo ambiental.

Ambos temas pondrán a prueba la fortaleza de un intendente empeñado en mostrar una amplia capacidad de acción y dispuesto a aprovechar una oportuna disponibilidad de recursos, que le permiten financiar servicios –como en el caso de los carreros- y obras, como las que deberán ejecutarse para concurrir en asistencia del tratamiento final de las toneladas de residuos que producen los vecinos capitalinos.

Los mismos que deberán a estar atentos para sostener o corregir esa gestión, sin oportunismos electorales.

Salta, 03 de agosto de 2017

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