Advierten que en Argentina podría aplicarse una reforma laboral ‘más aguda’ que en Brasil

El Pais 17 de julio
Hoy, los principales periódicos económicos del país dan cuenta de que una reforma laboral similar a la de Brasil (que solo falta ser promulgada por el presidente Temer), podría aplicarse en Argentina luego de las elecciones generales de octubre.
martinelli
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Por Aries, Guillermo Martinelli – legislador provincial y abogado laboralista – consideró que tal reforma se aplicará en nuestro país “en función de que Argentina tiene este plan de flexibilización laboral desde hace muchos años”, aunque advirtió que, esta vez, la flexibilización será “más aguda”.

“Lo puestos laborales, sus condiciones, obligaciones y derechos se van a discutir mano a mano entre empleador y trabajador, es decir, va a ser un retroceso de siglos. El derecho del trabajo ha evolucionado en función de la desigualdad entre las partes  y, desde allí, existe un derecho protectorio del trabajador”, explicó el abogado y agregó que esta “nueva oleada flexibilizadora” va a ser peor que la vivida en la década del 90.

Por otro lado, gran parte del empresariado argentino ve con buenos ojos la posibilidad de reformar el sistema laboral local y, como justificativo, expone que  a partir de lo aplicado en Brasil nuestro país se encontraría en condiciones sumamente desfavorables para competir en la región. Presumen, además, que una medida de tal carácter incentivaría la llegada de inversiones.

“Entonces, como siempre, ¿Quién tiene que pagar los platos rotos? El trabajador, ¿Quién tiene que sufrir esta asimetría porque no funciona el Mercosur? Los trabajadores y su familia, no los empresarios”, sostuvo Martinelli al ser consultado por este punto.

Y concluyó: “Estamos volviendo a lo que siempre fue: los trabajadores son los que tiene las desventajas y los empresarios las ventajas”.

Principales puntos de la reforma en Brasil

  • Las convenciones y acuerdos colectivos en las empresas prevalecerán sobre las disposiciones legales en temas como el parcelamiento de las vacaciones o la duración de las pausas, a condición de que estas sean de al menos 30 minutos.
  • Quedan fuera de negociación puntos como el salario mínimo, el aguinaldo o los aportes a un fondo de garantía que el empleado recupera en caso de despido, así como la licencia de maternidad de 120 días, la prima de 50% por las horas suplementarias y las normas de seguridad.
  •  Posibilidad de una jornada de 12 horas de trabajo, con 36 horas ininterrumpidas de descanso.
  •  Lo salarios podrán ser sobre una base horaria o diaria, es decir, ya no mensuales. El empleador convocará al trabajador con un mínimo de tres días de antelación y le informará cuál será la jornada de trabajo. Fuera de ese periodo, el trabajador no estará a disposición de esa empresa.
  •  Se crea la figura del “trabajador autónomo exclusivo”: podrá prestar servicios a un único empleador pero sin vínculo laboral permanente. Esto podrá ser de ‘mutuo acuerdo’ entre trabajador y patronal, sin necesidad de validación sindical.
  •  El aporte sindical – hoy de carácter obligatorio – pasará a ser opcional.

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