¿Hasta cuándo?

Opinion 31 de julio de 2019 Por
Esta mañana, como todas las mañanas, di una vuelta a la plaza; me gusta el centro temprano, cuando están saliendo las traffics de turismo y se ve un gran movimiento. En estos días, la plaza está llena de carpas por la protesta docente y eso me generó una inquietud: ¿habremos avanzado algo en materia de conflictos de los docentes o no hemos avanzado nada a nivel provincial?. Me refiero al comportamiento de los gobiernos.
Mario Ernesto Peña

Yo creo que sí, que hemos avanzado. Hay un gobierno que mantiene una postura, hay una manifestación importante en la plaza y como se lo permite la Constitución, los maestros se están expresando, diciendo que no se está de acuerdo con la gestión del Gobernador. Son pujas propias de la democracia.

Pero también me acuerdo de otras épocas, por eso  digo que algo hemos avanzado.

Recuerdo el destrato de “maestras porras”, allá lejos, en los años 85-86. Toda la ciudad se pintó con esa frase cuando estaba Roberto Romero como gobernador de la Provincia. El hombre que hizo eso – ya fallecido, recordado y querido por algunos, entre ellos me cuento – fue Daniel Isa, que en ese momento era ministro de Gobierno, Justicia y Educación. Para el momento fue terrible.

Fue pasando el tiempo y se llegó a un famoso y triste primero de abril, al que quiero comparar con lo que está pasando hoy. En este conflicto el Gobierno ya dio su postura; los docentes no lo aceptan y se resisten con un acampe en la Plaza 9 de Julio, donde pasan sus días y noches. No pareciera que haya temor de que se repita la dura represión de 2005, a la que solo recordar pone a más de uno con la piel de gallina. Fue en la noche que molieron a palos a los docentes en esa misma plaza; les tiraron los caballos encima mientras denunciaban a un gobernador abandónico durante una noche realmente terrible.

¿Dónde estaba el gobernador Juan Carlos Romero el 1 de abril de 2005? Estaba en Burdeos, Francia,- con una limusina alquilada al principado de Mónaco; estaba recorriendo bodegas. La Provincia estaba a cargo del vicegobernador Walter Wayar y de Fernando Yarade, quien era en ese momento el ministro de Economía. Cuando advirtieron a Romero sobre lo que estaba pasando, solo dijo: “si, que se dejen de joder, dale el aumento que quieren”.  Fui testigo presencial de esa reacción.

El tiempo va pasando y parece que uno se olvida de las cosas. Por eso yo me indigno cuando veo los carteles de Romero queriendo ser nuevamente senador nacional por Salta.

Muchachos, ¿dónde estamos? ¿No hay memoria?. Hace 38 años que este hombre vive del Estado.

A los que tenemos un poquito de memoria, ver  a Romero como si fuese un prócer en un cartel, diciendo que tiene cosas por hacer por Salta, realmente nos revuelve el estómago. Son 38 años, entre su gobernación y su senaduría.

Entonces, la pregunta es ¿hasta cuándo?

Es el mismo hombre que cuando asumió en el gobierno – que Ulloa decía que era inviable y él decía que era viable – de inmediato echó a 5000 personas de la administración pública. Muchos murieron y gente que estaba a punto de jubilarse se quedó sin nada. El hombre, alegremente hoy, vuelve a insistir con una banca senatorial y parece que hay gente que se olvida de esto.

Y esto me pone mal, muy mal.

No es un relato. Es la pura verdad.

 

 

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