Retirada

Opinion 10 de mayo de 2019
Mientras el gobernador Juan Manuel Urtubey colabora en Buenos Aires con el Gobierno Nacional para sellar un acuerdo de gobernabilidad con distintos sectores políticos, sociales y económicos, su estructura de poder provincial trabaja en el ordenamiento de su retirada, que se producirá en siete meses. Es un corto período teniendo en cuenta que su permanencia al frente del Ejecutivo se extendió por doce años.
lopez viñals con JMU

El Senado aprobó ayer el pliego para que el abogado Abel Cornejo sea Procurador de la Provincia y hoy se fechó el decreto de designación, a partir del día en que se haga cargo de esa función. Se indicó que será el próximo 16 de mayo, por cuanto su mandato como juez de la Corte de Justicia se extiende hasta mañana.

El trámite dado a su pliego, que tuvo ingreso en la cámara provincial el 25 de abril último, se ajustó a plazos legales que apenas cumplidos, apuraron la satisfacción de las pretensiones del mandatario. Sobre el fin de su mandato logrará que la mayoría del máximo Tribunal de Justicia se conforme con miembros de su círculo de allegados más cercanos, sin consideraciones de mayores méritos, más allá que pudiesen existir.

En los últimos treinta días sumó designaciones en relevantes cargos judiciales, incluida la Fiscalía N° 1 de la Corte, que será cubierta por un colaborador que transitó por varias funciones en su gabinete. El pliego de Eduardo Sylvester también fue aprobado en la sesión de ayer. Más allá de la formalidad de procesos participativos, todo se resuelve satisfaciendo las necesidades del grupo de poder.

Esa conducta es la que ha llevado a que desde algunos sectores se haya cuestionado la calidad institucional de las recientes decisiones y sectores académicos también hayan polemizado sobre su legalidad. Muchos ven que son decisiones políticas propias de quien, pese al natural debilitamiento, conserva las potestades de un cargo electivo, en las que se respalda el Gobernador para disponerlas.

La retirada del mandatario se hizo evidente en lo que se cuestionó como enroque con las designaciones de Cornejo y Pablo López Viñals. En ese marco pero en otro orden se inscribe el anuncio de la remisión de las cuentas de sucesivos ejercicios fiscales que no se enviaron en los plazos constitucionales. En este caso, no se trata solamente de enmendar tal desviación sino que ha sido observado como la necesidad de tener el visto bueno de una Legislatura que le es favorable por amplia mayoría.

La urgencia de tener cerrado el análisis de cinco años de ejecución presupuestaria, se vincula al manejo de ingentes volúmenes de recursos, que han generado una deuda que trasciende el ciclo de Urtubey. Y hay dudas por la escasa claridad en la rendición de cuentas de algunos fondos, como el de Reparación Histórica, que se financió con un crédito externo por 180 millones de dólares. Bajo el manto de sospecha también se incluyó al Fondo del Bicentenario.

La transición -si no es un pasamanos de la titularidad del Ejecutivo, sin alternancia republicana- será una oportunidad de control social.

Salta, 10 de mayo de 2019

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