Alerta

Opinion 23 de enero de 2019
Nuevo vigor tomó la resistencia de vecinos autoconvocados de El Galpón. Una explosión en la sala de bomba que puso en riesgo de vida a un empleado de la empresa de Nitrato Austin Powder activó el estado de movilización y se anunció una marcha para las próximas semanas por las calles de la ciudad metanense.
mayo 11 Metán Austin

La protesta se conoce como Tranquerazo y tiene picos de tensión desde su puesta en marcha, en 2012. Sus activistas pretenden el cierre de la planta y han usado distintos recursos desde el momento mismo del anuncio de la radicación del emprendimiento.

En febrero de 2010 se confirmó que la estadounidense Austin Powder invertiría 150 millones de dólares para producir nitrato de amonio en Salta. La intención es hoy una realidad, luego que la Provincia facilitara la iniciativa mediante un convenio con REMSa para la provisión de gas natural, mientras que el agua se obtiene del canal de riego que nace en la compuerta del dique El Tunal.

Pero en la década transcurrida el proyecto no logró apoyo social. Desde la instalación del campamento para iniciar la construcción se dificultó el acceso por parte de piquetes de Vecinos Autoconvocados de la cuenca del Río Juramento, organización formada por vecinos de Metán, El Galpón, El Tunal y Joaquín V. González. En julio de 2013 presentaron en Metán una acción de amparo ambiental colectiva ante el juez Sebastián Fucho, quien la desestimó. El fallo fue apelado ante la Corte de Justicia, cuyo fiscal Alejandro Saravia pidió una audiencia pública revisora luego que el Cuerpo de Investigaciones Fiscales cuestionara el Estudio de Impacto Ambiental, que había permitido el avance del emprendimiento. Sin embargo, la Corte ratificó el fallo de primera instancia del juez Fucho y estableció que Nitratos Austin S.A. cumple con los parámetros ambientales y de seguridad requeridos por las distintas normativas locales, provinciales, y nacionales. La causa llegó a la  Corte Suprema.

Pero hay niveles de control establecidos. Por caso, el Ministerio de Producción es el órgano encargado de realizar inspecciones para verificar que se cumplan los procesos legales a través de las Secretarías de Industria, de Ambiente y la de Recursos Hídricos. El último control data de febrero de 2018 cuando el titular de Recursos Hídricos, Fernando D’Angelo visitó el complejo que se construye en El Galpón. La información oficial emanada de esa tarea solo ratificó la importancia económica del proyecto en ejecución, que impulsa el crecimiento social y económico creando más de 220 fuentes de trabajo permanentes, 130 de ellas directas y 90 a través de contratistas de servicios cuando la planta esté operando.

También hay un control judicial. A instancias de los vecinos, el juez interviniente en el amparo inspeccionó los sistemas de seguridad que ya se están instalando en la planta. Fue en mayo pasado y no hubo objeciones por parte del magistrado. De allí que el accidente del jueves pasado disparara nuevamente las alertas  y puso bajo sospecha la efectividad de los controles.

En ese orden resulta importante una comunicación adecuada. Fundamentalmente debe ser oportuna, clara y honesta. Además debe ser amplia porque el nitrato de amonio no sólo es un químico para la producción de fertilizantes; también es utilizado por empresas mineras para realizar explosiones controladas en alta montaña.

En la zona de influencia de la planta hay una comunidad organizada no solo desde el punto de vista político-institucional. Si no se observa esa representación con prejuicios, puede servir para encarar un importante punto de conflictividad social.

Salta, 23 de enero de 2019

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