Compromiso

Opinion 03 de diciembre de 2018
Corrido el telón de la Cumbre del G20, en el Boletín Oficial de la Nación se publicó hoy la convocatoria a sesiones extraordinarias en el Congreso, desde el 3 al 21 de diciembre. No todos los temas más relevantes sobre los que se trabajó en este año parlamentario han sido incluidos sino especialmente aquellos sobre los que tiene interés el Poder Ejecutivo nacional.
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Sobre las cuestiones que quedaron excluidas, fue el propio Presidente de la Nación el que dio explicaciones, señalando un condicionamiento básico: la falta de acuerdo. Se trata, precisamente, de una cuestión que ha caracterizado al gobierno de Cambiemos desde hace tres años, sobre la que Mauricio Macri reflexionó luego de dar un informe sobre los últimos tres días que, incluso, lo hicieron estallar en lágrimas.

La cuestión pasa por la integración de las Cámaras, que han puesto al Gobierno en la tarea de negociación permanente. Lo que dijo el mandatario es que en un gobierno que no tiene mayoría propia, hay una agenda legislativa siempre desafiante y no todos los temas se pueden resolver. Ello lleva a que la gestión transcurra por momentos de mayor o menor apertura de la dirigencia opositora, según los temas a tratar.

Uno de los ejemplos más claros de esta situación fue la extensa negociación del Presupuesto 2019, cuya ley fue sancionada días atrás y compromete a gobernadores justicialistas y a parte de ese sector político en el armado de la cuestionada norma. Sin ese apoyo, que fue más allá de la gobernabilidad y de una barrera a la discrecionalidad de un gobierno que buscará repetir mandato, no había modo de contar con la ley de leyes. De allí que ambas partes participaron activamente de un “toma y daca” cuyo impacto no se verá sino hasta que transcurra un año electoral decisivo respecto del rumbo que tome el país hacia la tercera década del siglo.

No todo se explica por la inferioridad del oficialismo en el Congreso. Al menos no el caso de la decisión de sustraer a los jubilados de la decisión de reforzar los magros presupuestos familiares con un bono que se pagará a ciertos sectores activos. Fue una cuestión presupuestaria, reconoció el propio Presidente de la Nación, colocando a los pasivos entre las principales víctimas del ajuste.

La falta de acuerdo jugó al momento de excluir del temario de las sesiones extraordinarias las leyes de alquiler y de semillas. Fue favorable respecto del proyecto de ley contra las barrabrava, luego de los bochornosos incidentes que impidieron un partido de fútbol de proyección internacional. En un temario de 40 proyectos, se pudo sumar la modificación en el impuesto a los Bienes Personales, para exceptuar de este tributo a las “casa-hogar” por una valuación de hasta 18 millones de pesos. Con esta iniciativa se pagan votos condicionantes emitidos en el Senado para la sanción del presupuesto. Tampoco se ha interrumpido la marcha del proyecto de financiamiento de los partidos políticos, con el que el oficialismo y el peronismo pretenden lavar culpas por la corrupción. 

Al borde del cierre de un año difícil, como muchos de los que lo antecedieron, hubo un nuevo compromiso presidencial, como el de los brotes verdes y la lluvia de inversiones, para citar algunos.  Estamos en el camino de la construcción, dijo y si se hace lo correcto, los resultados van a estar.

Quizás esta vez así sea.

Salta, 03 de diciembre de 2018

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