Tallar y dar de nuevo

Opinion 29 de noviembre de 2018 Por
Como en los juegos de cartas en donde al final de cada partida, se talla y se da de nuevo. Los Estados Unidos, Canadá y México, tras más de un año de duras negociaciones, decidieron seguir siendo socios comerciales, dando nacimiento a un nuevo acuerdo comercial y dejando atrás el NAFTA (Acuerdo de Libre Comercio entre EEUU, Mexico y Canadá).
g20

Este nuevo acuerdo que aun debe ser ratificado por los respectivos congresos para que entre en vigor, garantiza una zona comercial en la que viven 450 millones de personas.

Ahora bien, veamos los porqués y los intereses que cada mandatario buscaba con este nuevo acuerdo: en el caso de Donald Trump, necesitaba un triunfo, en este caso comercial, antes de las elecciones de medio término. Había prometido durante su pasada campaña presidencial mejorar o directamente hacer trizas el NAFTA, a la vez que necesitaba empoderarse y mostrar resultados antes de intensificar su guerra comercial contra China.

Por su parte el primer ministro canadiense Justin Tradeau, tenía urgencia por sumarse a la mesa de negociaciones debido a que el avance de las negociaciones bilaterales entre EE UU y Mexico amenazaban con dejarlo afuera.

En el caso del presidente de Mexico Enrique Peña Nieto, cuya popularidad no deja de caer, soñaba con poder mostrar un logro, cualquiera sea, antes de terminar su mandato, y que su estrategia de mostrarse servil, a veces resulta eficaz. Recordemos que es permanentemente criticado por su sumisión a Donald Trump, en un país que hizo del odio  a los presidentes norteamericanos, al igual que el nuestro, un deporte nacional. En este esquema, su sucesor Andrés Manuel López Obrador, la firma de un acuerdo antes de asumir sus funciones en diciembre significa no tener que padecer la inquietud de los mercados financieros, que como sabemos se movilizan cada vez que llega un presidente nuevo.

En cuanto al cambio de nombre significa algo más que un retoque de maquillaje. La nueva y simple  denominación ACUERDO COMERCIAL ENTRE EEUU, MEXICO Y CANADA, aunque su sigla es impronunciable AEUMC, abandona los términos Libre Comercio y América del Norte, que eran consideradas dos provocaciones para la ultra derecha americana, que consideraban que  el nombre anterior socavaba la soberanía nacional.

Entre los principales puntos del acuerdo figuran el rubro automotor, la industria de los lácteos, la industria farmacéutica, el comercio minorista y los mecanismos de resolución de controversias. Y como en todo acuerdo también ahí perdedores, estos son los pequeños agricultores de los tres países.

Lo novedoso también es que la firma del tratado podría producirse mañana 29 de noviembre en Buenos Aires, en el marco de la cumbre del G20 en donde van a estar el presidente americano, el primer ministro canadiense y el presidente de México Peña Nieto.

Según Trump, en este tallar y dar de nuevo, no se trata de un NAFTA BIS, sino de un nuevo y gran acuerdo. En el neo lenguaje de Trump, para quien la autosatisfacción no es vergüenza, se trata del acuerdo comercial más moderno y equilibrado de la historia de ese país. Habría que ver la letra chica del acuerdo, seguramente allí encontraremos una carta sin marcar.

 

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