Los migrantes comienzan a descartar su llegada a Estados Unidos y analizan nuevos destinos

El Mundo 17 de noviembre de 2018
Donald Trump volvió a criticar con dureza a los solicitantes de asilo y obliga a los centroamericanos a pensar en lugares alternativas a los cuales partir.
migrantes honduras

Los miembros de la caravana de migrantes centroamericanos imaginan una difícil o hasta imposible entrada a Estados Unidos y ya analizan opciones mientras esperan la llegada de miles de compatriotas a la ciudad mexicana de Tijuana.

Alojados en el deportivo Benito Juárez de Tijuana, a unos metros de la línea divisoria, los migrantes han descartado la opción de volver a su país o quedarse en México y esperan que las puertas de Estados Unidos se abran para "poder trabajar y ganar dólares".

Sin embargo, el panorama no es alentador. Esta noche, Donald Trump volvió a cargar contra los centroamericanos en su cuenta de Twitter. "¿No es irónico que grandes caravanas de personas marchen a nuestra frontera queriendo asilo en Estados Unidos porque tienen miedo de estar en su país y, sin embargo, lleguen ondeando orgullosamente las bandera de su país. ¿Puede ser posible? Sí, porque todo es una gran estafa y el contribuyente estadounidense está pagando por ello", escribió el presidente estadounidense.

Con varios días de estancia en Tijuana, los centroamericanos cargan con la presión de la falta de dinero y la incertidumbre sobre su futuro.

Muchos creen que el Gobierno mexicano no quiere ayudarlos y en cambio agradecen la ayuda humanitaria ofrecida por el pueblo mexicano durante su travesía por este país de más de un mes desde que cruzaron la frontera con Guatemala

"México no es opción, es como estar en nuestro país, pero peor porque estamos sin familia", aseguró Josué Ayala, un ex combatiente de la guerra de El Salvador, quien aseguró que salió de su país desde hace más de 15 años.

"Queremos ir a Estados Unidos a trabajar, superarnos y sacar adelante a nuestra familia, pero así como vemos la situación vemos que está muy difícil", agregó Josué.

Hace dos días, en Playas de Tijuana, la valla fronteriza fue reforzada por la patrulla fronteriza y los militares estadounidenses con rollos metálicos de material afilado en la parte alta para evitar que los migrantes puedan trepar.

"Yo fui a Playas y creo que no va haber manera de cruzar, pero tiene ceder el paso en el puente", dijo confiado el hondureño Luis Antonio.

Josué apoyó su dicho al señalar que una vez que llegue el resto de los miembros de la caravana de migrantes "veremos que podemos hacer con la ONU y con Derechos Humanos, porque por nosotros mismos no pudimos hacer nada".

 

Fuente: Clarín

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