Registro

Opinion 09 de noviembre de 2018
A días que el Ejecutivo Provincial presente a la Legislatura el proyecto de presupuesto, se han ido develando algunas cifras y cursos de acción que se van a desarrollar durante el ejercicio fiscal 2019. El año tiene algunas particularidades que van a condicionar las previsiones de ese esquema de gastos y recursos: contendrá las fuertes restricciones que fueron estableciéndose a través de acuerdos con el Gobierno Nacional para sostener el ajuste indicado por el Fondo Monetario Nacional, además que debe contemplar la realización de la elección de un nuevo gobierno.
estrada-yarade

Será el Jefe de Gabinete el que lleve la propuesta al Palacio Legislativo pero lo hará acompañado por todos los ministros, que deberán fundamentar el criterio para la distribución de partidas en cada área. Las líneas generales no depararán sorpresas; esto es, en orden decreciente, educación, salud y seguridad se llevarán la mayor tajada. La cifra global no superará más allá del 20% a la aprobada para este año y el propósito es no tomar deuda durante el último año de gestión de Juan Manuel Urtubey al frente del Poder Ejecutivo.

El Jefe de Gabinete anticipó una cifra de gastos que no superaría los 62 mil millones de pesos y una partida de 500 millones para la promoción de actividades económicas, en el marco de los programas de generación de empleo. El ministro de Infraestructura, Tierra y Vivienda acercó la primera precisión: Salta prevé invertir en vivienda y desarrollo urbano unos 1.900 millones de pesos.

Es el área donde se desplegará el ajuste, intentando no resentir el ritmo de ejecución que tiene la obra pública, que no es el más intenso ya que el mayor impulso se dio en 2017, cuando se aprobó un empréstito para financiar el Plan Bicentenario y el crédito del Fondo Fiduciario Federal. La inercia de ese empuje que se extendió durante este año y llegará con sus estertores finales a 2019. De allí que el aporte propio será apenas un poco más de un tercio de la inversión prevista; el resto dependen del cumplimiento de compromisos que Cambiemos asumió a través de la capacidad negociadora del ministro del ramo, Rogelio Frigerio.

La expectativa está centrada en otros puntos que fueron incluidos en el presupuesto 2018, que previó ingresos por 52 millones de pesos y gastos, por casi 55 mil millones. Uno de ellos es si se mantendrá la planta de personal –que actualmente supera los 66 mil trabajadores-, cuya envergadura está puesta en análisis en tiempo de ajustes. Pero también importan las previsiones de incremento salarial, que no estuvieron contempladas en la Ley 8070.

Otro punto significativo es si el Ejecutivo mantiene sus facultades de disponibilidad sobre las partidas, que se esperaba que fueran desapareciendo para achicar el margen de discrecionalidad de ese poder sobre la decisión legislativa. En principio, no aparece como preocupación en un período de aguda crisis fiscal.

La participación de los municipios en la bolsa de recursos coparticipables, disminuida este año en un punto y medio, es un aspecto que se observará con atención, como también la facultad del Ejecutivo de contraer deuda sin autorización legislativa. Ya está vigente para el ejercicio actual pero solo la mayoría automática había permitido su inclusión, con el pretexto de dejar la posibilidad de mejorar el perfil de la deuda pública.

El lunes se correrá el telón sobre la estructura de las cuentas que definen las políticas públicas que se aplicarán el año próximo, que no es un año más. Es la última oportunidad de consolidar un perfil de gestión que registrará la historia institucional de la Provincia.

Salta, 09 de noviembre de 2018

Te puede interesar