Campaña

Opinion 08 de noviembre de 2018
El año electoral ya empezó en el Concejo Deliberante capitalino. El tramo de manifestaciones de la última sesión ordinaria sirvió para ratificar el posicionamiento de cada sector político frente a una gestión en el gobierno comunal que reivindica para sí la realización de un plan de obras sin antecedentes en el último medio siglo.
concejo conejo

No es necesario que se llame la atención del vecino de esta ciudad respecto de una tarea de recuperación de la infraestructura urbana y, también, de ampliación de la misma través de dos proyectos emblemáticos del gobierno del intendente Gustavo Sáenz. El Corredor de la Fe y el sistema de desagües pluviales del sector más complicado por inundaciones en la temporada de lluvias, que se encuentran en pleno desarrollo, han alterado el tránsito de vehículos y personas en la zona macrocéntrica, notificando del trabajo público.

La situación se reflejó en el cuerpo deliberativo en las severas críticas formuladas desde la oposición y desde el oficialismo municipal hacia el provincial. A casi tres años de gestión, la tensión entre el gobierno capitalino y la empresa salteña de agua y cloacas no ha cedido y tiende a profundizarse en la medida que no se logró en todo este tiempo un acuerdo para resolver problemas de servicios sin generar dificultades en la arquitectura citadina.

A esta situación puntual se sumó la conceptualización del sentido de la tarea municipal, centralizada –según el peronismo- en la zona más desarrollada, en detrimento del área periférica donde se concentra la mayor radicación poblacional. Especialmente apuntaron a los sectores más postergados desde el punto de vista de servicios e infraestructura.

El bloque de Memoria y Movilización, vinculado a la alianza política que lidera el Gobernador de la Provincia y el de Unidad Ciudadana, que a nivel provincial tiene como principal referente al diputado nacional kirchnerista Sergio Leavy, llevaron la delantera al ligar al intendente capitalino con la figura y la gestión del presidente Mauricio Macri. El cuestionamiento al plan de reparaciones de Aguas del Norte fue el pretexto para marcar los cuestionamientos.

El urtubeísmo cargó las tintas en que el gobierno comunal no haya optado por los pobres, que no tienen siquiera cordón cuneta. Para nada le pareció relevante que se esté encarando una obra de canalización de envergadura  y muchos menos que se mejore la imagen de uno de los destinos turísticos más demandados de la Argentina. Tampoco se valoró que se mejoren plazas y espacios públicos cuando hay amplios grupos sociales que soportan las carencias que impone el neoliberalismo.

El kirchnerismo, en tanto, puso en tela de juicio la capacidad de gestión del intendente que pretende gobernar la Provincia. Contrapuso su imagen a la del legislador nacional que ocupó la intendencia de Tartagal, ciudad que soportó las consecuencias de un alud que en 2009 se cobró vidas humanas. Es otro dirigente que hizo pública su aspiración de suceder a Juan Manuel Urtubey en el Ejecutivo provincial.

Frente a esa andanada de cuestionamientos, varios voceros del oficialismo hicieron un racconto de los logros de una tarea de gobierno que trata de superar el atraso en materia de obras urbanas y que ha desplegado una amplia capacidad de negociación con otros niveles de gobierno para allegar fondos. También se subrayó el orden administrativo que permite gobernar sin deudas.

El debate de ayer pareció definir la línea de largada de una carrera que, en principio, desembocará en octubre de 2019 en la integración de un nuevo gobierno. Unos quieren confirmar el modelo actual y otros, recuperar para el peronismo un poder que perdió por décadas de ejercicio. Pero no sirvió para avanzar en los temas de la ciudad.

Salta, 08 de noviembre de 2018

Te puede interesar