Elecciones

Opinion 02 de noviembre de 2018
La cercanía del fin de año advierte que el que viene es un período electoral, que será intenso como los que bianualmente se suceden. La naturaleza de los cargos a elegir quizás muestran a 2019 como más importante.
voto sombra

Es que los argentinos deben elegir a un Presidente y Vicepresidente de la Nación para el período 2019-2023. Además, se renovarán las cámaras del Congreso y la integración de la representación parlamentaria del Mercosur. Los salteños, por su parte, tienen la responsabilidad de definir alrededor de 500 cargos electivos y los capitalinos, unos 60 de ese total.

A las máximas magistraturas de la Nación, los vecinos de esta ciudad suman la definición sobre tres bancas en el Senado de la Nación, 4 en la Cámara de Diputados del Congreso y 20 lugares en el Parlamento del Mercosur. En el orden provincial eligen la fórmula de Gobernador, 9 diputados, al intendente y 21 concejales.

Es cierto que no tendrán que saber quiénes son cada uno de los que pretenden ocupar esos cargos electivos, porque si se suman los cargos y se multiplican por los aspirantes, la cifra supera generosamente el millar. Pero, sin duda, desde ya deben ir tomando nota respecto de quienes han comenzado a trabajar para encontrar un lugar bajo el sol electoral.

No hay antecedentes de dos dirigentes que estén embarcados en lograr la máxima candidatura, que es la presidencial. Justamente cierra una semana en la que, a la propuesta laboriosamente elaborada por el actual gobernador, decididamente se sumó un legislador nacional que no suele poner límite a ocurrencias o propósitos atípicos, en el mejor de los casos.

Por otra parte, ya es extensa la lista de quienes han declarado que podrían participar en el proceso electoral con una candidatura a gobernador. Algunos han confirmado, dando razones de su pretensión y otros no afirman ni niegan que pueden encabezar una fórmula y se exhiben alimentando especulaciones. Los fundamentos se asientan en una trayectoria vinculada al manejo de las cuestiones públicas, sea desde un cargo electivo o ejecutivo. El ámbito más poblado es, por lógica, el del oficialismo, que se vincula al principal sector político de Salta, el peronismo.

Esa es la raigambre de Gustavo Sáenz y Javier David, dos importantes referentes que no han dejado dudas de cuáles son sus intenciones. El primero avanza con un puñado de obras públicas que realiza desde su jefatura comunal y el otro, además de su voto indisciplinado pero de fuerte contenido social en el Congreso, ha ofrecido su juventud para trabajar 24 horas por día.

Se suman dos que están en la gatera. Miguel Isa, el vicegobernador, aguarda que se formalice la candidatura presidencial de Juan Manuel Urtubey para inmediatamente lanzar su campaña para sucederlo al frente de la provincia. El otro es el Jefe de Gabinete quien anunció esta semana que “eventualmente” asumirá esa candidatura. Fernando Yarade promueve una acción conjunta que permita actuar en perspectiva para la gente.

No se cierra allí la lista y esa generosidad en las postulaciones exige la atención ciudadana buscando las coincidencias entre los mensajes de la política y sus necesidades crecientes o desatendidas. Ya no son los tiempos en que un partido se hacía cargo de dar las respuestas que se buscan y de allí que la tarea de elegir  es cada vez más exigente.

Se trata de separar tanta paja de tan poco trigo.

Salta, 02 de noviembre de 2018

 

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