Brasil elige a su próximo presidente, con Jair Bolsonaro como máximo favorito en las encuestas

El Mundo 28 de octubre de 2018
El izquierdista Fernando Haddad logró reducir la distancia en los sondeos, pero no fue suficiente para llegar al margen del empate técnico. El ex capitán del Ejército reúne el rechazo de millones de votantes hacia el Partido de los Trabajadores
jair-bolsonaro

Los brasileños eligen este domingo al presidente que dirigirá a la mayor potencia de América Latina durante los próximos cuatro años tras una dura campaña dominada por la rabia e imantada por el ultraderechista Jair Bolsonaro, favorito en las encuestas.

Bolsonaro, un ex capitán del Ejército, de 63 años, dirimirá la segunda vuelta con Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores, de 55. En la primera vuelta obtuvieron respectivamente 46% y 29% de los votos.

Las últimas encuestas, divulgadas la noche del sábado, dan a Bolsonaro de ocho a diez puntos de ventaja (54%-46% según Ibope y 55%-45% en Datafolha) sobre su rival.

Haddad acortó distancias (a mediados de octubre Bolsonaro le sacaba 18 puntos de ventaja), pero le habrá faltado tiempo para una eventual remontada, según los analistas.

Aun así, Bolsonaro llamó a sus partidarios a no bajar la guardia. "Las elecciones no están ganadas, tenemos que luchar hasta último momento", dijo el sábado en un video colgado en Facebook.

Las mesas de votación abrieron a las 8.00 locales (11.00 GMT) y las últimas cerrarán a las 22.00 GMT. Los resultados deben conocerse en poco más de una hora luego del cierre, en este país con 147,3 millones de empadronados y donde la votación es electrónica.

Quien resulte electo sustituirá el 1º de enero de 2019 al conservador Michel Temer, el presidente más impopular desde el retorno de la democracia, que asumió en 2016 tras la destitución de Dilma Rousseff, del PT, acusada de manipular las cuentas públicas.

Haddad recibió apoyos importantes después que el domingo pasado Bolsonaro, un nostálgico de la dictadura militar (1964-85), amenazó con virulencia a sus adversarios de izquierda: "O se marchan o van a la cárcel. Esos marginales rojos serán desterrados de nuestra patria", proclamó.

"Por primera vez (…) un candidato me inspira miedo. Por eso, votaré a Fernando Haddad", tuiteó el sábado el ex presidente de la corte suprema Joaquim Barbosa, que había conducido en 2005 el primer gran juicio de corrupción contra el PT.

Su despegue se dio sobre la base de millones de brasileños que se beneficiaron de las políticas de inclusión social de Lula.

Pero esa identificación disparó también su índice de rechazo, ya que para otros millones de personas Lula y el PT son sinónimos de manejes financieros turbios para mantenerse en el poder.

Un rechazo solo comparable… al del propio Bolsonaro, que en sus 27 años como diputado se distinguió más por sus declaraciones misóginas, racistas y homófobas que por sus escasos proyectos legislativos.

Sin embargo, el candidato del Partido Social Liberal (PSL) consiguió despertar compasión después que un exmilitante de un partido de izquierda le asestara el 6 de septiembre una puñalada en el abdomen.

Te puede interesar