Expectativas

Opinion 05 de septiembre de 2018
Agosto no solo fue uno más de los malos meses del comercio, sino que las expectativas para el resto del año no son mejores, aunque no terminan de desanimar a los empresarios. Es lo que muestra un relevamiento mensual de ventas minoristas que realiza el Observatorio Económico de la Cámara de Comercio e Industria de la Provincia.
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Un breve repaso de meses anteriores muestra que en realidad, junio tuvo los peores guarismos ya que el 79% de los comerciantes encuestados había experimentado caídas en sus ventas reales, frente al 72% de julio y el 76% del último mes medido. Como sea, son períodos sucesivos de desempeño negativo de la actividad comercial, tanto en unidades físicas como en facturación.

Que las ventas nominales tengan caídas menores a las reales, significa que hay una posibilidad de recuperación del impacto de la inflación pero, pese a ello, el aumento de precios no llega ni por cerca a superarla.

Pese a ello, los empresarios mercantiles aún esperan que la situación mejore, aunque la porción apenas llega a un poco menos de un cuarto de los encuestados. El 54% piensa que no habrá cambios y un poco más del 20% cree que puede empeorar.

No es el único problema del sector; quizás lo más preocupante es que por este tiempo ha perdido la financiación de sus proveedores. Los plazos de pago se redujeron cuando no lisa y llanamente desaparecieron.

La situación en el resto del país no es mejor. Las ventas minoristas de los comercios Pymes cayeron 8 % en agosto frente a igual mes del año pasado, medidas a precios constantes, y acumulan una baja anual de 3,7 % en los primeros ocho meses del 2018.  Eso es lo que indica el informe mensual de la CAME, que nuclea a la pequeña y mediana empresa nacional. La comparación medida a precios constantes indica que todos los rubros minoristas se retrajeron y si se lo contrasta con el mes de julio, el desplome fue de más del 11%.

Todos los rubros que componen la oferta minoristas se retrajeron, incluyendo fuertes declives en bienes sensibles como alimentos y bebidas o medicamentos, dice el informe nacional. Y se confirma en la Provincia donde los sectores menos afectados fueron Alimentos y Bebidas y Farmacia pero muestran una caída de casi 4 puntos.Calzados, Joyería y Relojería, Textil Indumentaria y Blanco, Marroquinería, Mueblerías y Ferretería y materiales eléctricos registraron los peores guarismos. En los dos últimos casos, las caídas reales y nominales se acercan al 40%.

Las empresas no se cruzaron de brazos y durante agosto lanzaron sus tradicionales liquidaciones de fin de temporada con importantes ofertas en sectores como Indumentaria, Calzados, Bazares, Textil blanco, Marroquinería, entre otros. Según las centrales empersarias eso sólo ayudó para generar liquidez y evitar una reducción mayor.

 Marcar las razones resulta ocioso. El temor a la pérdida de trabajo viene atravesando el ánimo social casi desde el inicio del año y la mayoría se resiste a asumir compromisos a mediano o largo plazo. Además, los empresarios creen que la inestabilidad cambiaria alejó a los consumidores del mercado y ha crecido el negocio on line y en él, proveedores venden a precios contra los que el comercio minorista no puede competir.

Y esos son datos que deben considerarse para evitar una debacle que aplastará el índice de ocupación, una medición social insoslayable.

Salta, 05 de setiembre de 2018

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