Tempestad

Opinion 24 de julio de 2018
El ajuste fiscal promueve el sinceramiento de la situación de cada administración de gobierno, a fin de deslindar responsabilidades. La Nación ha ratificado que es innegociable su propósito de reducir el déficit de las cuentas públicas y la Provincia ha dejado en claro que ya hizo la tarea y poco y nada tiene que ver con el desfase que preocupa a Mauricio Macri. Ambos gobiernos, por otra parte, han sido señalados por el Intendente de la Capital como los responsables del atraso y paralización de obras prometidas a los vecinos, las que vinieron desarrollándose con recursos de la comuna.
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El presidente de la Cámara de Diputados anunció que en la sesión de este martes quedará expuesto un informe preciso sobre el estado de obras largamente publicitadas en los dos últimos años por la gestión municipal de esta ciudad y que no han sido concretadas o están en un estado larval. Apunta a poner en evidencia los incumplimientos del Ejecutivo nacional, cuyo principal referente en la provincia es precisamente el intendente Gustavo Sáenz, según su consideración.

La decisión del legislador se sumará a lo ya indicado por las autoridades municipales respecto de la morosidad en la remisión de fondos por parte del Gobierno Nacional pero también de la Provincia. Un informe hecho público por la Coordinación General del Ejecutivo municipal, pone en un fuerte estado de morosidad a ambos gobiernos.

Un municipio con un presupuesto anual de 4 mil millones de pesos viene financiado obras encaradas por la disponibilidad comprometida por ambas administraciones y que no se han efectivizado. Mientras la Nación adeuda 100 millones de pesos, el gobierno de Juan Manuel Urtubey apenas remitió parte de los 350 millones de pesos que le corresponden a la Capital del 20% de los fondos del Plan Bicentenario, constituido en 2016 mediante un empréstito.

Sin dudas que la cuestión es más compleja que una decisión administrativa y así lo ha expuesto precisamente hoy el jefe comunal. En su espacio por esta emisora, reclamó sentido común y sensibilidad social a los funcionarios nacionales que tienen la responsabilidad de elaborar el proyecto de Presupuesto 2019.

Reconoció que las obras que los barrios necesitan no figuran en el horizonte de estos funcionarios que, a su juicio, frustran la propuesta del Presidente de llegar a todo el país. Las cloacas, cordón cuneta e iluminación, no tienen la envergadura –y por consiguiente- no despiertan interés como lo hacen las obras en aeropuertos y rutas. Estas reflexiones parecieran indicar que no hay ofertas de financiamiento con ese destino.

Con esta puja se corporiza el sentido del ajuste fiscal. Un presupuesto nacional recortado en un 30% significa que se priorizarán otras obligaciones, como las generadas en la toma de dinero caro en el arranque del gobierno de Cambiemos.

También la restricción de gastos se replicará en la Provincia, por lo que los municipios deberán ajustar sus expectativas al mal tiempo económico, una crisis que se describe como una tormenta pero que va adquiriendo ribetes de tempestad.

Salta, 24 de julio de 2018

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