Los desafíos de la educación en Latinoamérica

Opinion 23 de julio de 2018 Por
A nosotros los padres, en general, nos resulta difícil determinar si la educación de nuestros hijos es de calidad. Por el contrario, si nuestros hijos tienen fiebre o sienten algún tipo de dolor nos damos cuenta e inmediatamente los llevamos al médico. Si no mejoran, nos comenzamos a preguntar si la atención que está recibiendo es lo suficientemente buena.
aulas vacias

A nivel social, indicadores como la mortalidad infantil, la malnutrición o la incidencia de enfermedades específicas nos sirven como señal de que nuestro sistema de salud puede estar teniendo problemas de calidad. En el caso de la educación no contamos con indicadores tan evidentes para reconocer como sociedad las fallas de nuestro sistema educativo.

Es por eso que los resultados de pruebas de aprendizaje constituyen una fuente fundamental de información para darnos esas alertas. Actúan de termómetro llamando la atención sobre la existencia de problemas de calidad en nuestras escuelas y las señales que nos vienen dando en América Latina y puntualmente en nuestro país son alarmantes.

Los niños, en especial los provenientes de hogares humildes, llegan a la escuela primaria con déficits cognitivos muy grandes que constituyen  una fuente importante de fracaso escolar. E aquí algunos datos: En provincia de Bs. As, en los últimos 10 años hubo una caída de 100 mil matriculas de la escuela pública, esto quiere decir que la gente huye de la escuela pública. Desde la ley 1420 de 1884 hasta el 2003 nunca había caído la matricula estatal primaria, pero desde 2003 a la fecha viene cayendo todos los años. La pregunta es ¿se van atraídos por los colegios privados o se van expulsados de la escuela pública? La respuesta es simple se van expulsados de la escuela pública entre otras cosas por los pocos días de clases debido al permanente conflicto de los docentes con el Estado.

Hay distintas formas de medir el nivel y la calidad educativa de un país, el sistema de medición internacional más conocido es el PISA, también existen otras pruebas como PERSE, CERSE o TERSE que son las que lleva a cabo la UNESCO, que en América Latina hizo 3 pruebas: la 1ra en la década de los 90 en donde Cuba estaba 1ra y Argentina 2da, otra en el 2000 en donde Cuba seguía 1ra y Argentina estaba 8va y la ultima en el 2014 en la cual Cuba no se había presentado y Argentina había caído al puesto 14. Es decir y para que nos ubiquemos, nosotros estamos en nivel de conocimiento, por debajo de los principales países latinoamericanos como Brasil o Chile y arriba únicamente de los países centroamericanos como son Honduras, Guatemala o Haití.

Alguien dijo por ahí que la peor discriminación es la derivada de la diferencia de ingresos, en ese sentido la calidad educativa en nuestro país esta explicada fundamentalmente por dos hechos: por la asistencia a una escuela pública o privada y por la clase social a la que pertenece el estudiante. Por lo tanto, si sos humilde y vas a una escuela pública, el nivel de ignorancia con respecto a un chico rico es de 8 a 1.

Pero hay también otro gran problema que afecta el crecimiento de nuestro país y ese problema está en la universidad ya que en términos comparativos con países como México, Brasil o Chile tenemos un 70% menos de graduados universitarios y el otro problema es que no tenemos graduados en carreras científicas o tecnológicas. En nuestro país de cada 100 abogados se gradúan 7 ingenieros. En Chile de cada 100 abogados se gradúan casi el doble de ingenieros. La pregunta que también tiene una respuesta es ¿Quién va a crecer en el siglo XXI?.

Todo el tiempo escucho decir que de la educación depende de que nuestro país salga adelante, la última pregunta, que también tiene una respuesta es ¿que nos hace pensar que eso pueda suceder?

Salta, lunes 23 de julio de 2018.

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