Reforma

Opinion 23 de julio de 2018
Un nuevo tema de debate emergió en la superficie política de la Nación. El presidente Mauricio Macri, anunció hoy un plan de reformas de las Fuerzas Armadas que establecerá la posibilidad de que sus efectivos puedan colaborar con la seguridad interior. Temprano en la mañana, en el área militar de Campo de Mayo, se tomó poco minutos para dejar botando una cuestión trascendental que había insinuado en la celebración del Día del Ejército.
macri ffaa

A lo que apuntó el mandatario es a una reforma del Sistema de Defensa Nacional mediante modificaciones al Decreto Reglamentario de la Ley de Defensa Nacional, que limita el empleo de las Fuerzas Amadas ante agresiones de origen externo perpetradas exclusivamente por “otros estados”. Esa es una cuestión medular por la que seguramente transitará una fuerte discusión en los próximos días.

Se trata del Decreto 727, sancionado por el entonces presidente Néstor Kirchner el 12 de junio de 2006 para tornar operativa la Ley 23.554, sancionada por el Congreso el 13 de abril de 1988. La norma fijó en sus 29 artículos, entre otros aspectos destacados, los Principios Básicos de Defensa Nacional, la competencia del Consejo de Defensa Nacional, las atribuciones del Ministerio de Defensa y el rol del Estado Mayor Conjunto.

Los objetivos de la reglamentación están claramente expresados en la extensa fundamentación contenida en los Considerandos del decreto reglamentario, entre los que se señala que” la definitiva consolidación de una institucionalidad en materia de defensa nacional contribuirá a evitar la posible confusión entre los conceptos de Seguridad Interior y Defensa Nacional”. También se señala que el sistema de defensa debe orientarse estructural y organizativamente hacia la conjuración de situaciones de agresión externa perpetradas por fuerzas armadas de otro Estado, dejando fuera de la órbita del mismo, ya sea en sus aspectos doctrinario, de planeamiento y adiestramiento, así como también de producción de inteligencia, toda cuestión que haga o refiera a la seguridad interior.

La reglamentación se asienta en la necesidad de rechazar “enfáticamente todas aquellas concepciones que procuran extender o ampliar la utilización del instrumento militar hacia funciones totalmente ajenas a la defensa, usualmente conocidas bajo la denominación "nuevas amenazas", responsabilidad de otras agencias del Estado organizadas y preparadas a tal efecto; toda vez que la intervención regular sobre tales actividades supondría poner en severa e inexorable crisis la doctrina, la organización y el funcionamiento de una herramienta funcionalmente preparada para asumir otras responsabilidades distintas de las típicamente policiales.

En su anuncio de hoy, el Presidente de la Nación anticipó que el plan de reforma establecerá un replanteo en el despliegue de unidades y el envío de más militares a la frontera norte con el objeto de combatir el narcotráfico. Y remarcó la importancia de que los efectivos militares puedan colaborar en la seguridad interior, brindando apoyo logístico en la frontera e interviniendo frente a eventos de carácter estratégico.

En principio, esos son los ejes por lo que transitará el debate que viene, sobre un propósito que alineará la opinión ciudadana entre los que aprueben la iniciativa bajo nuevas miradas de la función de las Fuerzas Armadas y frente a la necesidad de cubrir los vacíos en materia de seguridad y los que mantengan la concepción doctrinaria que la misión primaria fundamental del instrumento militar consiste en asegurar la defensa nacional ante situaciones de agresión externa perpetradas por fuerzas armadas de otros Estados bajo el control político democrático.

Salta, 23 de julio de 2018

Te puede interesar