Desaliento

Opinion 29 de junio de 2018
Sin estrenarse, está fracasando en Salta el primer intento por aplicar los contratos de Participación Público Privada. Vigente en el país desde 2016, cuando se sancionó la ley creando el sistema, el año pasado se realizaron dos concursos de proyectos para la edificación de 1.650 viviendas en distintos puntos de la provincia.
aguas del norte

Se sospechaba que la falta de recursos los mantenía paralizados, pero anoche se conoció que es la empresa de agua y saneamiento lo que está llevando a frustrar la iniciativa.

En el programa periodístico Cara a Cara, el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción de Salta, Jorge Banchik, denunció que los proyectos presentados por empresas salteños fueron rechazados por el Gobierno Nacional, al no reunir requisitos como la provisión de servicios básicos. Aguas del Norte extiende factibilidades condicionadas a la construcción de obras que son de su competencia, por parte de los inversores, imponiendo valores que distorsionan los volúmenes de inversión previstos.

El sistema fue presentado como la esperanza para desarrollar obras públicas en el país por montos con los que no dispone el gobierno y los aporta el sector privado. La iniciativa del Ejecutivo Nacional prevé que se inviertan en obras 26 mil millones de dólares entre 2018 y 2022. En el lanzamiento, se incluyó la construcción de 8.000 kilómetros de rutas y Salta quedó contemplada en la segunda etapa del Programa, con obras viales por un monto global de 10.500 millones de pesos  para la construcción de tramos de autopista en la ruta 9/34. El inicio de los trabajos está previsto para diciembre próximo y su finalización para mayo de 2021.

Otro de los planes previstos para la Participación Privado-Pública es la construcción de complejos habitacionales, que generó fuertes expectativas el año pasado tanto en las empresas que ya venían padeciendo la paralización o reducción de la obra pública y en el Gobierno Provincial,  que necesitaba suplantar el recorte de fondos del 41% que se dispuso en el Presupuesto nacional 2018 para los programas de desarrollo urbano en Salta.

Es así que en 2017, el Instituto Provincial de la Vivienda realizó dos concursos de presentación de proyectos privados; el de setiembre, recibió propuestas para construir 811 viviendas en Capital, General Mosconi y Tartagal. En noviembre, tres oferentes de la Provincia propusieron un total de 1.198 de casas y departamentos en Mosconi, Cerrillos, Metán y Salta. De esas 2.009 unidades habitacionales, la Nación debía aprobar 1.650.

Era una alianza virtuosa porque el Estado no debía poner un peso hasta que la obra no esté concluída, pudiendo invertir los escasos fondos disponibles dentro del sistema tradicional para asistir a los sectores que menor capacidad de pago. Pero la falta de respuesta del Ejecutivo Nacional, hacía suponer que las turbulencias del mercado y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, que no es amigo de este sistema, estaban paralizando la iniciativa.

Ya se conoce que es la empresa provincial de aguas la que se ha erigido en un obstáculo a vencer para viabilizar el mecanismo de las tres P y mantener en movimiento a empresas del sector privado que sufren el peso de la crisis económica nacional. La expectativa no es muy alentadora, porque a Aguas del Norte le va peor que al país.

Salta, 29 de junio de 2018

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