La Unión Europea se acerca a un acuerdo para resolver la crisis de los inmigrantes

El Mundo 29 de junio de 2018
Francia, España y Grecia buscaban este jueves un acuerdo europeo para que los campos de recepción que pretende construir Europa para desembarcar a refugiados rescatados en el Mediterráneo no estén en suelo africano sino en territorio del bloque. La solución, según fuentes diplomáticas, había sido aceptada por Italia.

bandera UE

La llegada de migrantes irregulares a Europa a través del Mediterráneo cayó en tres años un 96% (de más de un millón en 2015 a menos de 50.000 en lo que va de año). La situación debería ser muy distinta a la histeria política que envuelve al bloque europeo, pero Europa paga con años de retraso su pésima gestiónde unos flujos migratorios que bien organizados no hubieran supuesto un peso para 28 países que suman 500 millones de personas.

Los barros de aquella mala gestión trajeron estos lodos y fomentaron el nacionalismo. Dos de las regiones más prósperas de Europa, la Baviera alemana y el norte de Italia, están en el germen de la crisis política que pone en riesgo la continuidad de Angela Merkel.

La CSU bávara exige a Merkel resultados de esta cumbre, un acuerdo que haga que los migrantes que llegan al sur de Europa (ahora mismo llegan más a España que a Grecia e Italia juntas) no puedan seguir al norte y que los que lo consigan sean devueltos al sur. Si Merkel no consigue eso, que el sur se niega a aceptar, su ministro de Interior y hombre fuerte de la CSU amenaza con cerrar la fronteras alemanas, rompiendo así con la libre circulación europea.

El otro germen de la presión populista en los últimos meses está en Roma, con el neofascista Matteo Salvini como hombre fuerte de un gobierno que cerró sus puertos a los buques de las ONGs que rescatan migrantes. Los italianos buscan en esta cumbre un pacto para cerrar las fronteras externas del bloque y para que quienes lleguen al sur sean repartidos por el continente inmediatamente.

La propuesta que ganaba terreno este jueves era que los campos de migrantes se establecieran en territorio europeo de forma voluntaria. España, Francia, Italia, Grecia y Malta son los principales candidatos a albergar esas nuevas estructuras. Migrantes y refugiados serían desembarcados directamente en ellos. Quienes tengan derecho a asilo no podrían ser deportados.

Italia había roto este jueves con las formas diplomáticas de estas cumbres al negarse a respaldar el resto del documento de conclusiones (seguridad, defensa, empleo, comercio, ampliación) mientras no consiguiera el acuerdo migratorio que buscaba. Mientras Italia mantenía la bronca, el núcleo duro de la Unión Europea, temeroso de que la caída de Merkel sea la puerta a una Europa controlada por la ultraderecha y los populistas, forzaba anoche ese pacto para salvar a la alemana.

Con una Austria cada día más cerca de los nacionalistas de Europa del este, las delegaciones francesa, española y griega maniobraban en busca del acuerdo. Para facilitarlo, Atenas llegó a decir que estaba dispuesta a aceptar de vuelta a los refugiados que llegaran a Alemania después de pasar por su territorio.

Fuente: Clarín

Te puede interesar