Sensatez

Opinion 21 de junio de 2018
El Senado de la Nación muestra por estos días paridad de posiciones a favor y en contra del proyecto sobre la interrupción voluntaria del embarazo. También se destaca el alto nivel de indefinición ya que un poco menos de un tercio de los legisladores tienen postura tomada.
hospital_provida_2

Tal circunstancia es aprovechada por los sectores movilizados que, en Salta, sumaron a médicos en las filas opositoras. Su resistencia, por ahora, chocó con la lógica palmaria del Ministro de Saluid, quien advirtió que las leyes están para cumplirlas.

En el Parlamento, el conteo previo de votos arroja que 28 senadores mantienen una postura contraria; allí se ubica la salteña Cristina Fiore, En tanto, 27 están a favor y 17 senadores todavía no se han definido, como es el caso de Rodolfo Urtubey y Juan Carlos Romero.

Esta situación repite lo que ocurría en la Cámara de Diputados, en las jornadas previas al debate en el recinto. Por ello es que en todo el país se han intensificado las acciones, especialmente de los opositores, que se amparan en un colectivo identificado como Provida.

Uno de los resquicios que han encontrado para canalizar su opinión contraria a la sanción de la Cámara baja fue la objeción de conciencia, incluida en el proyecto en trámite, como un acto individual y que algunos establecimientos sanitarios privados están reclamando como un acto institucional.

En la Provincia, además, se han comenzado a movilizar médicos del sector público. Puntualmente tomaron al Hospital Materno Infantil como el símbolo de la defensa del principio de que la vida del ser humano comienza en la concepción y ayer realizaron un abrazo al edificio del nosocomio, con la participación de profesionales que se desempañan en centros sanitarios barriales. Voceros de Profesionales por la Vida sostuvieron su postura señalando que el aborto no es una cuestión de ideología, sino de biología.

Los médicos de Salta ya habían manifestado su posición en marzo pasado, a días de que ingresara al Congreso el proyecto en trámite. En realidad lo hizo el Comité de Bioética y la Mesa Directiva del Colegio de Médicos  que reiteraron la postura expuesta en abril de 2012, cuando declararon que no es aceptable reconocer el aborto como una praxis médica, disponible al arbitrio de la voluntad de un solicitante.

Mientras ahora buscan firmas para llevar al Senado, el titular de la cartera sanitaria provincial observó al posicionamiento a favor y en contra del aborto legal como “cabalgar sobre la teoría del absurdo”. El funcionario pidió sensatez porque las leyes están para cumplirse, una verdad de Perogrullo.

Más allá de la norma que está en debate, el sistema de salud, tanto de gestión pública como privada, ya está obligado a la aplicación del protocolo de aborto no punible. Desde ese punto se van resolviendo y ordenando las cuestiones que se generalizarían en el caso de sancionarse la ley de despenalización del aborto.

La sensatez es la clave. Son horas que reclaman, por sobre todo, buen juicio, prudencia y madurez en actos y decisiones.

Salta, 21 de junio de 2018

Te puede interesar