Precios de los combustibles todavía acumulan atraso de 35%: se espera nueva intervención del Estado

Economía 11 de junio de 2018
El último estudio sectorial de la cámara de dueños de estaciones de servicio CECHA de abril aseguró que desde la liberación de los precios de los combustibles y a pesar del último incremento de 5% aplicado al inicio de junio, todavía persiste un atraso en los surtidores de más de 35%.

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La Confederación de Entidad del Comercio de Hidrocarburos y Afines redactó un amplio informe con los principales indicadores del sector. Pero ese trabajo se incluyó una proyección de precios hasta el lunes 4 de junio, luego del último aumento habilitado por el Gobierno, tras cerrar el segundo acuerdo con las petroleras y productoras de crudo. 

Teniendo en cuenta los valores del barril de petróleo Brent, que se toma de referencia en la Argentina, y el tipo de cambio a partir del 23 de octubre pasado, cuando Juan José Aranguren liberalizó el mercado, la entidad que preside Carlos Gold llegó a la conclusión que el precio de la nafta Súper en una YPF de la ciudad de Buenos Aires sigue "por debajo" del incremento porcentual de esas dos variables.

El barril medido en pesos pasó de cotizar $ 1.252,45 el 23 de octubre de 2017 a $ 1.976,95 este 11 de junio. La diferencia de $ 724,50 representa un 57,85%. Sin embargo, según CECHA, la corrección del precio permitida por el Gobierno fue de solo 22,06% desde la liberación. Con estos guarismos, se puede estimar que el precio de los combustibles todavía acumula 35,78% de atraso. 

Antes de endeble declaración de emancipación del mercado, el litro de súper costaba $ 21,71.Exactamente 225 días después, el mismo producto se paga hoy $ 26,50. Si se aplica la diferencia faltante (35,78%) el litro debería valer $ 34,27, unos $ 7,77 más que ahora. Aunque las estimaciones no incluyen las variaciones impositivas y de los biocombustibles, este hipotético escenario obligaría al Gobierno a volver a intervenir en el control de precios, con una política más activa. 

Con los valores actuales de los combustibles, la Argentina cayó al sexto lugar en el ranking americano de naftas, debajo de Uruguay, Chile, Brasil, Perú y Paraguay.

En este marco, los empresarios admiten que el mejoramiento de la facturación es un aliciente a las tensiones. Las cifras de CECHA de abril revelan que la venta total de combustibles líquidos al público subió 3,60% frente al mismo mes de 2017, con altos rendimientos de los productos de alta calidad. El despacho de nafta Premium creció 5,97%, de la súper 4,11% y el gasoil (G3) 17,21%. 

En tanto, las ventas del gasoil común (G2) mantienen la tendencia a la baja, con un descenso de 4,27%, al igual que la entrega de GNC. Según datos del ENARGAS a marzo 2018, la comercialización de gas en EESS cayó 18,13%. La cantidad de conversiones a gas aumentaron 34% en el primer cuatrimestre del año a llegar a 39.568, aunque están lejos de las más de 53.000 de los primeros cuatro meses de 2016.

El reporte también reveló que en marzo pasado los salarios crecieron ampliamente por encima de los precios. Según CECHA, un empresario estacionero necesitó vender 822 litros de combustibles para cubrir los costos laborales de un operario de playa. En marzo de 2017 requirió 944 litros, mientras que en 2016 eran 784. En 2003, previo al kirchnerismo, se necesitan entre 248 y 250 litros.

Fuente: Ámbito.com

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