Definición

Opinion 07 de junio de 2018
El Concejo Deliberante es la caja de resonancia de los vecinos.
concejo

La expresión es un cliché al que echan mano los miembros de este cuerpo deliberativo para justificar sus posiciones o iniciativas sin atender a que ha perdido su fuerza. Pero, a veces, es lo más acabado para describir situaciones como la de ayer, cuando el Concejo capitalino resolvió debatir sobre el aborto.

No está en sus competencias tomar resolución alguna sobre el particular, excepto pedir a quienes sí la tienen que atiendan su opinión, preocupación o demanda. Pero sí tienen derecho a exponer la posición de cada edil, como ocurrió en este caso, ante la imposibilidad de representar una posición partidaria.

La extensa discusión mostró una aproximación cercana a lo que ocurre en la sociedad, partida casi en mitades frente a la cuestión. Con argumentos dispersos, sin otro hilo conductor que la posibilidad que en el Congreso de la Nación apruebe o rechace su despenalización, los concejales esta vez fueron la caja de resonancia de lo que los vecinos plantean en sus charlas domésticas.

El resultado no pudo ser otro que el registrado: un empate que obligó a votar al presidente del cuerpo, un hombre fuertemente ligado a la Iglesia Católica. Esa institución es la que lidera la oposición a la despenalización por lo que era previsible que, si se llegaba a esa instancia, el desempate iba a desplazar el fiel de la balanza a su favor.

El trámite transitó en un clima de respeto, sin agravios. Pero, en rigor de verdad, el debate no aportó nada ajeno al hecho de dar a los concejales la oportunidad de decir en un ámbito público lo que les resulta pertinente, por principios, convicción o conveniencia. Y resultó en un reflejo de lo que sucede en la comunidad.

Debe reconocerse, sin embargo, que el valor de la declaración es nulo en términos de representar la opinión de la sociedad capitalina. El rechazo a la despenalización que impuso el voto del presidente del cuerpo no implica una voluntad mayoritaria hacia esa opción.

Otro dato relevante fue el contexto de la sesión. La introducción de un proyecto para tratar el aborto, aún con las marcadas limitaciones de su alcance, habilitó un escenario para la expresión de grupos que confrontan por su posicionamiento. Durante más de cuatro horas, los dos sectores convivieron en un mismo y estrecho espacio físico haciendo gala de tolerancia cívica.

No hay modo que se pueda consensuar una posición atendiendo a los planteos de uno y otro grupo. Si se logra una definición parlamentaria será en ajuste a las reglas institucionales, que exigen simple mayoría para la aprobación de un proyecto con dictamen. A menos de una semana de la sesión de la Cámara de Diputados de la Nación que tratará la iniciativa, no hay indicios certeros sobre la definición.

Si bien solo es posible que se opte por la despenalización o se rechace esa posibilidad, no es menos cierto que se pueden limitar sus alcances, fijando con precisión qué, cuándo y cómo procedería la autorización para el ejercicio de un derecho que algunos creen conculcado y otros consideran inexistente.

La política tiene la palabra.

Salta, 07 de junio de 2018

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