Paro camionero en Brasil obligó a Temer a ceder y reducir precio del diésel

El Mundo 28 de mayo de 2018
El presidente de Brasil, Michel Temer, anunció por cadena nacional que el gobierno cedió a los pedidos de los camioneros que paralizaban por séptimo día las rutas y el abastecimiento del país.

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El anuncio estuvo acompañado desde varios barrios de San Pablo, Porto Alegre, Brasilia y Belo Horizonte con cacerolazos, según reportaron medios brasileños.

Temer anunció la reducción de 0,46 centavos de real (13% por ciento) del precio del gasoil durante 60 días y reajustes mensuales y no diarios en el precio a partir de agosto, contrariando la política de liberación de los valores de los combustibles aplicada por la petrolera estatal Petrobras.

"Vamos a pagar la diferencia sin causarle perjuicios a Petrobras", dijo Temer, en medio de anuncios de que sus suspensión de clases por el desabastecimiento de gasolina en los estados de Minas Gerais, Río de Janeiro, Brasilia y Curitiba.

El costo de los beneficios otorgados a los camioneros que protestaban -en su mayoría autónomos o empresarios de diverso porte- será de unos 3.000 millones de dólares en renuncias fiscales, según el ministro de Gobierno Carlos Marún,

Las ciudades brasileñas exhibían un paisaje desierto de automóviles por el desabastecimiento de combustible, que comenzó a ser regulado apenas por camiones "leales" al gobierno escoltados por vehículos de las policías locales y de las tres Fuerzas Armadas.

El acuerdo anunciado por Temer se produjo luego de una reunión con representantes de los camioneros autónomos, que se comunicaban por whatsapp con sus bases estacionadas en más de 540 rutas del país.

En su discurso, Temer acusó a los huelguistas de haber puesto en riesgo el sistema de salud.

En el Gran San Pablo, se registraron escenas violentas de personas que buscaban bidones de combustible en las pocas estaciones de servicio que aún tenían algún tipo de carburante.

Hubo robo masivo de tanques de nafta a automóviles estacionados en Osasco y en Guarulhos, Gran San Pablo

"Hemos cedido porque estamos actuando a favor de la sociedad", dijo el ministro Marún a la agencia Estado..

Más temprano, Brasilia, la ciudad de Río de Janeiro y el estado Minas Gerais habían anunciado la cancelación de las clases en escuelas primarias y secundarias, así como en las universidades, a raíz del desabastecimiento de combustibles por la huelga de los camioneros en todo el país desde el lunes pasado.

La falta de certidumbre sobre el fin de la protesta también puso en alerta a San Pablo, que evaluaba si el martes tendría combustible para proveer a su flota de automóviles y transporte público.

El alcalde de Río, Marcelo Crivella, determinó el cierre del sistema educativo, que involucra a 655.000 alumnos, a raíz de la falta de transporte para profesores y funcionarios en general.

Las universidades de Río, tanto las federales como las estatales, también anunciaron el cese de las actividades a raíz del desabastecimiento, que permite apenas el funcionamiento de 15 por ciento de la flota de colectivos.

"En Brasilia el martes veremos los stocks de nafta", dijo por su parte el gobernador de la capital federal, Rodrigo Rollembrerg.

Mientras más de 500 puntos en las carreteras de Brasil estaban bloqueadas o ocupadas por camioneros en huelga se registraban, la policía y el Ejército, por orden del presidente Michel Temer, trabajan en busca de combustibles en refinerías, escoltando a camiones.

En el estado Minas Gerais, el segundo colegio electoral del país, el gobernador y los alcaldes acordaron suspender las clases por el desbastecimiento.

La situación crítica con falta de alimentos en grandes ciudades como Salvador, Porto Alegre y Belo Horizonte, según mostraron imágenes de los medios dentro de supermercados, ganaba ribetes violentos en las pocas estaciones de servicio con algo de combustible, sea nafta, gasoil o etanol.

Imágenes viralizadas en las redes sociales mostraban peleas de personas por un bidón de combustible a precios 30 por ciento más caro que el lunes pasado, cuando estalló la crisis.

El jefe del Ejército, general Eduardo Villas Boas, aseguró que la orden es "evitar conflictos con los camioneros", mientras que el gabinete de Temer prepara una nueva oferta para congelar el precio del diesel por dos meses.

Crece en sectores políticos opositores y hasta oficialistas la presión para que el presidente de Petrobras, Pedro Parente, elimine la política de liberación de precios y ajuste diario según los precios internacionales, algo que llevó al aumento de 58% en los últimos meses del gasoil.

El Senado convocó para hoy a una reunión urgente para tratar rebajas impositivas en el flete transportado por los camioneros, que se quejan de la política de precios de Parente, ex mano derecha del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, aliado de Temer.

Fuente: Ámbito.com

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