Mensaje

Opinion 02 de abril de 2018
El Gobernador ofreció ayer su informe anual sobre el estado general de la provincia, en cumplimiento de una manda constitucional. Se trata del penúltimo en tal condición, pese a lo cual se mostró como un dirigente que para nada tiene agotado su tiempo político; muchos tramos de su mensaje dan cuenta de su propósito de terminar con fuerza su tercer mandato y continuar con nuevos proyectos en ese ámbito.
URTUBEY ASAMBLEA

En su discurso ante la Asamblea Legislativa, Juan Manuel Urtubey le bajó el tono a cualquier preocupación en torno de la situación fiscal, referenciándose en la nacional sin entrar en precisiones respecto de la construcción de un desequilibrio de las cuentas públicas. No lo negó pero lo exhibió como poco significativo respecto del gobierno central.

El décimo primer mensaje de este gobernador ante los miembros de ambas cámaras pero dirigido a toda la ciudadanía, no lo mostró como un político agotado ni gastado aún cuando puso en manos de Dios su destino.

Más allá de la enumeración de acciones desarrolladas durante más de una década, que abarcan dos mandatos y medio, el discurso contuvo definiciones de carácter político, algunas obvias como la declaración de que su compromiso con los salteños es total y absoluto. Cabe destacar que el gobernador es también el presidente del Partido Justicialista y ratificó ayer que seguro se mantendrá por siempre en el peronismo, peleando desde allí por Salta.

Tras su exposición, la expectativa quedó centrada en la relación con el Gobierno Nacional por la alta dependencia de la Provincia, especialmente de orden financiero.  A partir de su discurso de ayer quedó explicitada la toma de distancia con un modelo de gestión  aunque está lejos de alguna posibilidad de ruptura. Reconoció que en ese nivel se escuchan las demandas pero no se reciben todas las respuestas que Salta necesita pese a lo cual se mantendrá la colaboración para sacar Argentina adelante. Nada más ni nada menos.

Y un último dato que no es novedoso pero es una ratificación de una decisión que condicionará los tiempos por venir. Explicitó que su misión es seguir trabajando por el crecimiento de la gente: de  los que no paran de caer, de los que crecieron e, incluso, de los que creen que no se puede crecer. Aclaró que en esa tarea prefiere tirar abajo la puerta del atraso que tocar timbres, una metáfora que tiene claros intérpretes.

Los legisladores quedaron con datos puestos a su disposición por el Ejecutivo provincial. Es su responsabilidad el análisis acabado y la discusión sobre su precisión y pertinencia. Eso forma parte del sentido de la representación política que invisten.

Salta, 02 de abril de 2018

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