Reordenamiento

Opinion 27 de marzo de 2018
Se confirmó que el partido Salta Somos Todos ha perdido su personería jurídico-política. Si bien no es el primero que desde 1983 a la fecha ha sufrido tal restricción, impacta la situación porque su principal referente convoca permanentemente la atención ciudadana, no solo por el carácter de sus propuestas, sino por sus pretensiones.
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Para 2019 ya había anunciado su propósito de alcanzar la gobernación y se supo que trabajaba en la consecución de la personería nacional, porque no descartaba la posibilidad de disputar la Presidencia de la Nación.

Salta Somos Todos sufrió las consecuencias de incumplir la Ley N° 23.298 Orgánica de los Partidos Políticos, que fuera sancionada en setiembre de 1985 y modificada en 2009, cuando se crearon las PASO. Es la norma que establece las condiciones que los partidos deben acreditar para obtener la personería jurídico-política definitiva. Entre ellas figura la afiliación de un número de electores no inferior al cuatro por mil del total de los inscriptos en el registro de electores del distrito correspondiente.

También dispone que para conservar la personería jurídico-política, los partidos políticos deben mantener en forma permanente el número mínimo de afiliado, que se verifica en febrero de cada año; si no lo alcanza, procede la declaración de caducidad de la personería jurídico-política.

La Cámara Nacional Electoral, a través de la Secretaría de Actuación Judicial, ha publicado oportunamente cuál es la cantidad mínima de afiliados requeridos para el mantenimiento de la personalidad de los partidos políticos en 2018, ratificando que en los distritos con más de un millón de electores  se requiere un mínimo de 4.000 afiliados. Salta está al borde alcanzar ese mínimo al serle exigible un padrón mínimo de 3.968 afiliados. Por encima, solo siete distritos tienen mayores exigencias.

Esta situación pone de relieve la complejidad del sistema de partidos políticos en la Argentina, que tiene 84 partidos de orden nacional. Atento que tras la última dictadura se renovó totalmente el registro de agrupaciones, el más antiguo es el  Movimiento de Integración y Desarrollo, que cumplió con ese requisito el 7 de abril de 1983, seguido por el Partido Justicialista y la Unión Cívica Radical. El más joven es el Partido del Trabajo y la Equidad, liderado por Alberto Fernández, que logró reconocimiento nacional en mayo de 2017.

A este pelotón deben sumarse los 660 partidos  reconocidos a nivel distrital, de los cuales 29 venían operando en esta provincia, trece integrando una estructura nacional y 16 netamente salteños, entre los que se incluía hasta su caducidad a Salta Somos Todos. Este partido se fundó en octubre de 2010 y luego se agregaron dos partidos en 2013, uno en 2015 y otro en 2016.

Quizás por tratarse de un año electoral, cuatro partidos distritales tuvieron reconocimiento en 2017, entre ellos el llamado Familia, Educación, Libertad, Igualdad, Cultura, Independencia, Democracia, Ambiente y Desarrollo, que permite la sigla Felicidad para no perderse en la multitud de opciones. La última agrupación incorporada es SI- Salta Independiente, que obtuvo su reconocimiento el 23 de noviembre último. A estas estructuras deben sumarse las agrupaciones municipales que llevan a que en cada elección hay más de un centenar de opciones.

Sostener un piso de afiliados no ha resultado hasta ahora una mayor restricción, pese a que tantos partidos no resultan una virtud para el sistema democrático. Si bien la dirigencia de los distintos sectores está advirtiendo las desventajas, quizás sea la activa participación de la ciudadanía la que apure un necesario reordenamiento.

Salta, 27 de Marzo de 2018

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