Reformas

Opinion 23 de marzo de 2018
La escasa calidad institucional de la democracia en el país y en la provincia es un dato de la realidad, que tiene diversas manifestaciones. Es una preocupación de la propia dirigencia política, ponderando la profundidad del problema.
constitucion slata

 Una de esas expresiones se ha observado en la madrugada del jueves pasado, cuando una oposición devastada por la impotencia vio naufragar la primera sesión ordinaria de la Cámara de Diputados de la Nación, que habilitó su período ordinario el 1 de marzo pasado. Otra no menos reveladora fue el cuestionamiento al funcionamiento de la Justicia, tanto federal como local.

Un video viralizado en las redes sociales, mostrando la actuación de una jueza y el planteo de inconstitucionalidad contra el mandato acotado de los jueces de la Corte presentado por una asociación salteña de magistrados de reciente creación, dan cuenta que no todo está bien en ese ámbito. .

Muchas voces críticas se levantaron cuestionando estos hechos, por su proyección sobre uno de los tres poderes del sistema republicano. Y a ellas se sumó la del intendente de la Capital, quien también es abogado lo que le da a su opinión cierto corte técnico.

Gustavo Sáenz no trepidó en asegurar que no le da confianza una Justicia que es manejada por el poder político o que es obsecuente con el poder de turno. Más aún, de la justicia local destacó el esfuerzo por  querer quedar bien con el que está ahora y con el que ya se fue.

En la mesa de análisis político que todos los jueves tiende el programa periodístico Cara a Cara, el jefe comunal también mostró otro dato de la escasa calidad institucional del sistema al poner en dudas la conveniencia que los órganos de control público sean manejados por la oposición. Ya está probado que un oficialismo hegemónico diluye la eficacia de esa tarea cuando mediante designaciones amañadas se asegura la integración de la Auditoría General con personas comprometidas con la gestión que deben controlar.

Sin embargo, por tratarse de un experimentado hombre de la política, el intendente Sáenz  propone que para el caso que una reforma constitucional permita modificaciones en esa área, se disponga la participación de especialistas independientes. De esta manera le bajó el peso a quienes pueden tener una motivación política para perjudicar a quien está gobernando.

Y una última apreciación del titular del Ejecutivo capitalino alerta sobre otra cuestión que también puede resentir el funcionamiento de la democracia. Pidió que el actual gobernador no deje un “heredero natural” para sucederlo.

La posible reforma de la Constitución puede ser una oportunidad para mejorar institutos o la representación política, pero nada servirá si no hay cambios de conductas ni una ciudadanía que reclame por los desvíos  de los gobernantes.

Salta, 23 de Marzo de 2018

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