Oportunidad

Opinion 26 de febrero de 2018
Una importante movilización de empinados funcionarios nacionales se mostrará mañana desde Salta a todo el norte argentino. El motivo se lo merece ya que se relanzará el Plan Belgrano, la propuesta más ambiciosa para sacar a la región de su situación de postergación, marginalidad y atraso. A más de dos años de su presentación poco o nada se sabe de lo que se ha hecho en ese marco.
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En octubre de 2015, en plena campaña presidencial, el por entonces candidato Mauricio Macri lo expuso como un plan de gobierno de mediano plazo destinado a beneficiar a las provincias de Salta, Jujuy, Tucumán, La Rioja, Catamarca, Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa y Santiago del Estero.  Fue presentado hasta en pequeños detalles como un programa de desarrollo social, productivo y de infraestructura orientado al crecimiento y la igualdad de condiciones y oportunidades para esas diez provincias.

Estaba trabajado hasta en la definición de una inversión en infraestructura de 16 mil millones de dólares en 10 años, un fondo de reparación histórica de 50 mil millones de pesos en 4 años, solución habitacional para 250.000 familias, atención inmediata a los afectados por la pobreza extrema, y subsidios para las economías regionales e incentivos laborales, entre otros beneficios.

No hay antecedentes de que en una campaña electoral, que generalmente se basa en eslóganes, se haya descripto un plan de gobierno con tanta precisión. Y el mayor acierto es que apuntó a una parte del país que sufre un deterioro económico y social de muchas décadas, que la llevaron a ser la región más pobre de la Argentina. Hay datos objetivos que así lo prueban como la falta de acceso a la salud, la educación, los bienes públicos y la carencia de oportunidades que padece su población, cuyos ingresos no alcanzan el 50% del ingreso medio de los argentinos, ni al 20% de los ingresos de los habitantes de la Ciudad de Buenos Aires.

Desde ese momento a la fecha nadie pudo definir qué se hizo con el Plan Belgrano en ninguno de sus aspectos, al punto que no se puede asegurar siquiera que tenga una hoja de ruta respecto de por dónde  avanzar para superar los problemas o potenciar sus capacidades. Ni se conoce cuánto se ha invertido ni en qué, si es que algo se hizo.

Al parecer, eso es lo que claramente será tratado cuando la mayor parte del gabinete se reúna mañana en el Centro de Convenciones de Limache ante los gobernadores del Noroeste, en el marco del Primer Encuentro Regional Norte NOA del Plan Belgrano. Del Jefe Gabinete al ministro de Hacienda; del titular de la cartera de Justicia y Derechos Humanos al presidente del Banco Nación, todos tendrán la oportunidad de confirmar si hubo avances y si los habrá en el futuro o reconocer que es uno de los grandes fracasos de una gestión que ya tiene su historia.

Salta, 26 de febrero de 2018

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