Afirman que la estatización del Ingenio San Isidro es “vidriosa” pero “no es insalvable”

Política 22 de febrero de 2018 Por
La coordinadora de políticas regionales Ivette Dousset dialogó con Hablemos de Política sobre las reuniones que mantuvieron con los abogados del Ingenio San Isidro y el titular del sindicato de trabajadores azucareros para darle una solución a la problemática del cierre del ingenio San Isidro.
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Dousset contó que las negociaciones entre la empresa y el sindicato estaban en un punto ciego y no se daba una solución genuina, por lo que empezaron a trabajar en paralelo desde la coordinación de políticas regionales, dependiente del Ministerio de Gobierno, DDHH y Justicia.

“Trabajamos con Mariano Cuenca para ver la cantidad del personal con el que puede funcionar el ingenio que resulte redituable. También, vimos que cosas estaban haciendo porque se invirtió en Salta y debería generar ganancia. No queremos volver a un esquema donde dicen que la carga laboral es el problema”, explicó Dousset.

La Coordinadora dijo que el ingenio “no es insalvable”, y en esta coyuntura están trabajando con inversores particulares interesados en generar actividades productivas para dar tranquilidad a la región.

También se habrían interesado en la compra del ingenio, visualizando un trabajo que lo haga rentable nuevamente y que vuelva a levantar la actividad.

Una de las propuestas para solucionar el problema es la generación de una empresa de saneamiento que va a trabajar con la basura de la localidad generando bio gas y energía, que necesitara mano de obra para implementarla. Luego se necesitara para trabajar en la separación y el proceso de saneamiento. Esto también estaría generando energía y se tendría que volver a los inversores del parque industrial.

Otra idea es reunir a los productores azucareros y gestionar, conformados en consorcios, créditos blandos para que emprendan la compra del ingenio y la industrialización de lo que ellos producen.

Finalmente, con respecto a la estatización dijo que es un “arma de doble filo” porque implica una expropiación y teniendo una provincia que se ajusta económicamente, sería necesario determinar si se dispone de ese dinero.

“Se corre el riesgo que los empresarios puedan judicializar la expropiación, considerarla confiscatoria y que digan que no estuvieron en igualdad de condiciones por lo que puede demorar el proceso en varios años. Le estatización es algo todavía vidrioso”, concluyó.

Sebastián Cardozo

Licenciado en Ciencias de la Comunicación.

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