Sismos

Opinion 07/09/2016 Por
La muerte de dos niños de comunidades originarias del Departamento de Rivadavia que se conociera ayer, amenaza con convertirse en un problema político cuya proyección es impredecible. La Cámara de Diputados volvió a erigirse en la tribuna pública buscando un efecto multiplicador de las denuncias de situaciones que no se resuelven.
comunidad

Uno de los infantes muertos es calificado como montaraz; esto es, pertenece a un grupo nómade al que no le alcanzan los beneficios de ninguna acción de gobierno, a menos que ésta apunte a afincarlo en un lugar, rompiendo su práctica cuyo origen se considera cultural pero que bien puede vincularse a la falta de oportunidades para su desarrollo.  Su configuración no es un justificativo del atraso que padecen, que los convierte en los más pobres entre los pobres.

La situación es conocida por el Gobierno Provincial de manera exhaustiva y asumida como una de sus debilidades sociales más marcadas. El propio mandatario insiste en que es un dato de la realidad, que los esfuerzos que se realizan son muchos y han mejorado los indicadores de mortalidad infantil del 15 por mil al 11.34 por mil. Pero se siguen muriendo niños, situación “que pasa en Salta en la Argentina y en el mundo”, como declaró Juan Manuel Urtubey.

Pero también dijo que lo que hay que hacer es evitar que mueran por causas evitables. Según el diputado oficialista Ramón Villa, no será posible si no hay agua potable en ese departamento y la prestación sanitaria es deficiente por falta de recursos humanos y materiales: ni médicos ni ambulancias. El personal de Atención Primaria carece de insumos elementales.

Otra mirada es la que puso uno de los principales referentes del Justicialismo, el partido político que en Salta tiene la responsabilidad de estar gobernando desde 1983, con la solo excepción de uno de los nueve períodos transcurridos desde esa fecha.  El presidente de la Cámara de Diputados Manuel Santiago Godoy acusa a la falta de criterio de la que hacen gala los miembros del Gabinete Provincial. El veterano dirigente sostuvo que el criterio surge de la política y no es una virtud de quienes no hacen gestión sino gerencian la acción de gobierno. Y se equivocan.

Ya se han ordenado sumarios internos en un devastado sistema de salud que, según la denuncia del legislador de Rivadavia, contrata jóvenes médicos monotributista por mil pesos mensuales. Pero tampoco es la razón de fondo. Sin saneamiento, con mala calidad alimentaria, sin educación y en no pocos casos, sin dominio de la lengua, la problemática de las comunidades originarias es muy compleja y demanda ingentes inversiones  en obras y programas de asistencia social.

La estructura del Estado está completa. A los ministerios tradicionales de cualquier gabinete se sumaron el de Asuntos Indígenas y de Primera Infancia. La burocracia no necesita cargos públicos, sino eficiencia, eficacia e idoneidad porque los sismos sociales resienten su integridad.

Salta, 07 de septiembre de 2016

 

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