Fórmula

Opinion 26 de enero de 2018
A medida que se acerca febrero, se va tendiendo el cerco en torno de los incrementos salariales para el corriente año. Algunos sectores en el país han comenzado a cerrar paritarias; otros están terminando de aplicar el acuerdo del año pasado.
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En la  Provincia, el significativo sector público ha comenzado a afilar el lápiz para las próximas negociaciones. En ese marco, las definiciones del Fondo Monetario Internacional proyectan sombras preocupantes.

El FMI informó sobre su estimación del crecimiento de la Argentina, ubicándolo en el 2,5 por ciento para el 2018. En esa proyección juegan un rol importante el consumo, que se está beneficiando  con el avance de los salarios reales y la inversión, que tiene algunos signos crecientes. Pero también la inflación impacta y en ese orden, el organismo internacional estima que va a seguir retrocediendo, en tanto haya una moderación salarial. Esa advertencia encendió luces por lo menos amarillas para el sector gremial.

En el ámbito del sector público, donde se espera la convocatoria a paritarias para mediados del próximo mes, no se desatiende ningún detalle, particularmente cuando se ha puesto en marcha un proceso de control del gasto de la Provincia con el objetivo de llevar a un equilibrio fiscal lo más rápido posible, como lo precisara el Ministro de Economía. En ese orden, no pasó desapercibida la instalación de una misión técnica del Ministerio del Interior de la Nación, con el fin de monitorear la tarea y acompañar las decisiones que adopte el Ejecutivo.

El Secretario de Provincias reconoció que el empleo público creció demasiado en el país en los últimos cinco años y ello genera un gasto inflexible a la baja. En consecuencia, la tarea a encarar es la adecuación del gasto que genera el pago de salarios, que deberá adecuarse a los ingresos en una ecuación equilibrada.

Y ese es el punto que se mira con mayor atención. La experiencia de este equipo de trabajo, que realizó similar tarea en otros puntos del país –en la Provincia de Santa Cruz, para mayor precisión- es que es posible alcanzar ese equilibrio sin despidos. Por supuesto que no hay ninguna novedad en las medidas que deben adoptarse.

Ya hay un punto de confluencia en la visión de los gobiernos nacional y provincial y es que la variable es el salario. En el sur del país no hubo despidos pero los incrementos salariales no cubrieron la inflación; en Salta, ya se anunció que la propuesta va a estar dada desde la sensatez y la sustentabilidad de las finanzas provinciales.

La fórmula sustentable es atar los aumentos salariales al incremento de los ingresos. Es una lógica que mantiene el equilibrio de las cuentas de un gobierno, de un almacén o de un presupuesto familiar.

Salta, 26 de enero de 2018

 

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