Turbulencias

Opinion 18 de enero de 2018
Van surgiendo los parámetros dentro de los cuales deberán negociarse los salarios del sector público. El caso docente es ilustrativo en ese sentido.
PARO DOCENTE 1

El Ministro de Economía de la Provincia anticipó que la oferta no podrá superar las previsiones inflacionarias, que han sido reajustadas a tenor de la misma tarea realizada por el Gobierno Nacional. Y de sus consideraciones se desprende que la estimación del 15% para el 2018 es un aspiración más que una meta cumplible.

De allí que resulta más significativo en ese orden otro parámetro que el funcionario explicó en términos de actitud por parte de gobernantes que solamente tienen por delante dos años de gestión y la obligación de asumirlos con estricta responsabilidad, quizás por aquello de la pesada herencia que suelen dejar los gobiernos anteriores.  Por eso es que el ministro Emiliano Estrada habló de sensatez para definir una oferta salarial pero especialmente de su sustentabilidad.

En síntesis, a pocos días de iniciar el proceso paritario salarial, la dirigencia gremial escuchará un ofrecimiento que tiene como techo la capacidad de su financiamiento y la necesidad de proteger el poder adquisitivo de los salarios. Ese punto de equilibrio será el eje por el transitarán la negociaciones para llegar a un  acuerdo

En el caso docente, también ha quedado fijado el piso. Ese límite lo opuso el Gobierno Nacional al modificar la reglamentación de la ley de financiamiento educativo estableciendo que ningún docente podrá ganar menos que el sueldo mínimo, vital y móvil más un 20%.

La decisión sorprendió a la dirigencia gremial nacional del sector, que también advirtió que por el mismo decreto publicado ayer en el Boletín Oficial de la Nación, se alteró la representación sindical en la mesa paritaria, que ahora solamente podrá tratar los términos de la  relación laboral. Ninguna entidad podrá tener mayoría propia y para construirla a fin de avanzar en las negociaciones, deberán primero alcanzar coincidencias entre ellas.

La dirigencia salteña ya está advertida y a través de ADP, la principal entidad gremial de los docentes, los exhortó  a estar alertas y unidos. Se sospecha que lo que viene es un panorama complicado y no deben descartarse los conflictos en el marco de las negociaciones.

Se avizoran turbulencias que agitarán las aguas del frente sindical. Sus efectos los sentirá toda la sociedad, especialmente la amplia franja de los trabajadores.

Salta, 18 de enero de 2018

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