Poder

Opinion 24 de noviembre
El ordenamiento de las cuentas públicas –y no solo financieras- ha tomado fuerte ímpetu esta semana, pero es un proceso que está lejos aún de concluir. Por delante hay tareas que deben realizarse y de ser posible, antes de fin de año. El decreto de austeridad es el principio y aunque tiene plazos exiguos, su aplicación será más extendida. Pero la norma de fondo aún no tiene forma de proyecto y se estima que la próxima semana será remitida a la Legislatura.
Legislatura Salta-640
Legislatura Salta-640

A partir de ese momento, las Cámaras atraerán la atención porque deberá resolver la reformulación de relaciones con la Nación y los municipios. Se trata de la aprobación del Consenso  Fiscal, firmado la semana pasada entre gobernadores y el Presidente de la Nación. Y ese pacto, que los mandatarios negociaron laboriosamente, dejó de lado a los intendentes aunque contiene reformas significativas en el sistema tributario provincial incluyendo el de los Municipios. Según insistió ayer mismo el Jefe de  Gabinete se trata de ir a un sistema unificado y homogéneo de alícuotas en cada uno de los impuestos y tasas.

El gobernador Juan Manuel Urtubey, junto a algunos de sus pares, personalmente fundamentó ante los senadores de la Nación las razones por los que el Congreso debe aprobar el Consenso y seguramente deberá convencer a los legisladores provinciales que deberán hacer lo propio. Por supuesto que esta tarea será más fácil, porque solamente tendrá la segura oposición de una alicaída bancada trotskista y quizás algunas críticas del Frente Ciudadano para la Victoria.

La resistencia vendrá del lado de los intendentes, como la que ayer planteó el jefe comunal de la Capital en su reunión con el titular del Ejecutivo Provincial. Los voceros del encuentro cargaron las tintas en la predisposición de Urtubey y Gustavo Sáenz por dejar atrás disputas y trabajar coordinadamente en cuestiones comunes, pero no ocultaron la preocupación del intendente por la eventual reducción de ingresos que acarrearía el acuerdo federal.

Debe señalarse que la Municipalidad capitalina es la que tiene mayor capacidad de recaudación en todo el territorio y cubre más del 40% de su presupuesto con fondos propios, cuando ni la Provincia tiene esa capacidad y manifiesta en su esquema de gastos y recursos una mayor dependencia con el Gobierno Nacional. Pese a ello todavía debe mejorar esa cualidad, esfuerzo que puede frustrarse con la reforma en ciernes.

Esa relativa independencia le ha permitido tener  aprobado el presupuesto 2018, cuando el Congreso no ha tratado el nacional y la Provincia aún no giró su proyecto a la Legislatura. Si bien los gastos corrientes absorben el 70% de los recursos, Sáenz  reivindica el orden de las cuentas,  que no obligará a la disposición de recortes drásticos.

Pero aún falta ajustar la relación política entre el sector que lidera el gobernador y la oposición, que tiene como principal referente al intendente Sáenz. En ese plano aún no se ha reflejado la voluntad popular expresada en las urnas, seguramente por la dificultad de ceder los espacios de poder  que la ciudadanía delega pero no entrega.

Salta, 24 de noviembre de 2017

 

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