Informalidad

Opinion 22 de noviembre
Hay fechas que muestran con toda su crudeza que hay severos problemas sociales que no han sido resueltos, incluso durante los tres gobiernos que plantearon a la inclusión social como objetivo excluyente de gestión. La economía informal sigue fortalecida, pese al reconocimiento que no hay expectativas de crecimiento sin su blanqueo.
vendedores ambulantes
vendedores ambulantes

Su expresión en Salta es la venta ambulante, causa y consecuencia de una situación que pareciera desvelar a los funcionarios municipales y provinciales pero que no han logrado aportar soluciones de fondo. Desde el arranque de la década del 90, este sector tiene un indiscutible dominio del comercio en Capital y el interior salteño.  Se caracteriza por la irregularidad- en el mejor de los casos- de la provisión y distribución de los productos que se trafican en ese circuito. Su informalidad impide el control y los intentos por su ordenamiento están en la raíz de episodios de violencia social. La franja más vulnerable es la de puesteros y  manteros que, según el propio Ministro de Hacienda de la Nación, engrosan las filas de los más pobres como todos los que se mueven en el marco de la economía informal.

A dos años de su asunción y con una aquilatada experiencia en el manejo de estas situaciones, tampoco Gustavo Sáenz ha dado señalas de que tiene un plan para enfrentar el problema. A días del inicio de una de las temporadas altas del comercio citadino, se va a insistir en asentarlos en el Parque San Martín.

Ese el territorio que salva a los funcionarios de  tener que declarar su absoluta impotencia frente a esa realidad. El parque tradicional de los salteños fue copado por los ambulantes en el 2008. Por imperio de la Ordenanza 13.341, su radicación por un plazo de tres años, fue la repuesta del entonces intendente Miguel Isa, a los reclamos de los comerciantes del microcentro y a la demanda de ubicación de quienes eran desalojados permanentemente de las peatonales.   Por entonces, Sáenz presidía del Concejo Deliberante.

Vencido el plazo original, en 2011 se produjo la extensión de la autorización a ocupar el Parque por dos años más. La presidencia del Concejo estaba en manos de Matías Cánepa. En el 2013, bajo la titularidad de Tomás Salvador Rodríguez, se autorizó una segunda prórroga por un año. En 2014, a Ricardo Villada le tocó volver a exceptuar a los ambulantes de abandonar el Parque San Martín hasta el 31 de diciembre de 2015. Y repitió la medida cuando incluso votó para desempatar desde el estrado y extendió la prórroga por cuatro años, plazo que vencerá el 1 de enero de 2020.

Mientras tanto, se usará el predio para agregar a los que tienden sus mantas en los puntos más concurridos del área comercial y que de manera estacional se incrementan en fechas especiales. Centenares de ellos fueron radicados en su perímetro durante el Milagro, con un éxito que hace sospechar que la modalidad vino para quedarse.

Se trata de otra muestra que en este país, nada es más permanente que lo transitorio.

Salta, 22 de noviembre de 2017

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