Ajustes

Opinion 20 de noviembre
Asumirá mañana el nuevo gabinete provincial, una renovación dispuesta tras la derrota del oficialismo en las elecciones legislativas del 22 de octubre.
ministros

Las decisiones adoptadas en los días posteriores ubicaron el cambio en otro contexto, que en realidad tiene que ver con la deficitaria situación financiera del Estado y el nuevo acuerdo establecido con el Gobierno Nacional.

Reforma de la ley de ministerios mediante, el gabinete tiene una nueva estructura especialmente con la integración al ministerio de Gobierno de las áreas de Derechos Humanos y Justicia; en Ambiente y Producción la cartera de Trabajo y en Asuntos Indígenas el área de Desarrollo Social. Esta sucinta mención no refleja la profundidad de dicho cambio, que le va a dar a la gestión del Ejecutivo Provincial otro contenido político.

Solo para citar un ejemplo vale destacar la reubicación de la asistencia social, que recuperará líneas de acción que habían quedado en manos de los municipios a partir de la descentralización operativa dispuesta por el Decreto 472, de febrero de 2010. Esa norma también creaba un Consejo para la Transparencia de la Acción Social, con dependencia directa del Gobernador de la Provincia, de cuya tarea no se tuvo mayores noticias. Esta decisión significa que se aliviarán las obligaciones de cooperación institucional de los municipios de las que habla el decreto referido, atendiendo a que las fuentes de financiamiento se verán reducidas por las nuevas medidas de carácter tributario e impositivo.

Es que todo se concentra en el esfuerzo que significará bajar el déficit nacional, de las provincias y de los municipios, que están contenidos en las reformas que se proponen en los proyectos de ley que ingresaron al Congreso, con el aval político de los gobernadores que suscribieron el acuerdo fiscal el jueves pasado. En la Provincia, la tarea de diseñar los recortes de gastos mantendrá ocupado al nuevo Jefe de Gabinete, que ya estuvo interviniendo en las negociaciones del pacto nacional.

Desde el momento mismo de anunciar el cambio ministerial, Juan Manuel Urtubey se refirió a la necesidad de reducir el gasto, achicando en un 20 por ciento su propio gabinete, cuestión que formó parte de los fundamentos del oficialismo en el tratamiento legislativo de la iniciativa. La oposición, en cambio, apuntó a otros aspectos, como el progresivo incremento del gasto corriente durante las tres gestiones sucesivas de este mandatario, hasta alcanzar niveles más allá de lo razonable, lo que llevó a la vulnerabilidad las finanzas y la economía de la Provincia.

Las áreas de servicios que debe prestar ineludiblemente el Estado, que tiene una base de gastos que solo puede mejorarse en eficiencia, seguirán en manos de sus actuales titulares. Han quedado exceptuados del cambio los ministraos de Educación, Analía Berruezo; Salud, Roque Mascarello; Infraestructura, Baltasar Saravia; Seguridad, Carlos Oliver  y el ministro de Primera Infancia, Carlos Abeleira.

El resto liderará los cambios que vienen. No pocos lo llaman ajustes.

Salta, 20 de noviembre de 2017 

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